Algo más que juguetes

Por mas que vayas a la juguetería más progre de Buenos Aires, uno puede observar que las opciones están divididas en dos categorías: para nena y para varón. Para las nenas las cocinitas, las tablas de planchar, los bebotes, los disfraces de princesa y los sets de maquillajes. Para los varones los autos, las armas, los disfraces de superhéroes, las herramientas y los soldaditos. Para ellas lo rosa, lo suave, lo doméstico, el cuidado de los otros (recuerden las que rondan los 30 las valijitas de Juliana). Para ellos, la guerra, la  violencia, y la protección pero no en el hogar sino afuera, en la calle.
Así como nos horrorizamos si vemos a una nenita jugar con una ametralladora a matar a sus parientes, peor es la reacción si descubrimos a nuestro hijo varón acunando al bebote de la prima o intentando alimentarlo. Pero lo cierto es que si de grandes pretendemos que nuestros maridos, hermanos y amigos sean colaboradores en el hogar y en el cuidado de los chicos ¿por qué cuando son pequeños no permitimos que interioricen el amor por los otros desde el juego? ¿por qué será que a muchas personas les agarra miedo de que el hijo les salga puto o de que exprese sus sentimientos?  
Recuerdo una mujer que explicaba el conflicto que tenía porque su hijita de 2 años estaba enloquecida con los autitos y le pedía que le compre uno. “Para salir del apuro le compré un autito rosa, así me deja de hinchar”, explicaba la mujer. Y a mi que tengo 30 años me critican porque no se manejar!! Bueno, es todo una gran contradicción. Después llega la adolescencia y es igual: al hijo varón le enseñan a manejar o lo dejan salir sólo mucho antes que a la hija mujer porque “a ella es más probable que le pase algo malo”. De darles herramientas a las mujeres, ni hablar. Mejor las encerramos porque eso significa que las estamos cuidando.
Y una última cosa, si queremos que de grandes nuestras hijas sean independientes y se sientan en igualdad de condiciones con los hombres dejemos de llamarlas princesas y vestirlas como si fueran el merengue rosa de una torta de casamiento. Las princesas de Disney que están tan de moda entre las nenas, y las Barbies, lo único que han perpetuado es la figura de la mujer en el hogar, la belleza como cualidad prioritaria y la idea de que hay un príncipe azul a la vuelta de la esquina que nos va a salvar de nuestras miserias.
Anuncios

5 pensamientos en “Algo más que juguetes

  1. Mis hermanos jugaban a “los padres separados” me pedían un bebote cada uno, se sentaban en el borde de la cama como si fuera el banco de una plaza y charlaban de los días que le tocaba a cada uno y esas cosas, mortal, ahora tienen 30 y 31 y son lo más! Me encanta tu blog.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s