Mi papá también me mima

La decisión de tener un hijo se da en un millón de situaciones que no siempre encajan con el formato ideal que nos vendieron durante tanto tiempo como “lo correcto”, “lo mejor para el chico” o “lo que se debe hacer”. Hoy muchas mujeres deciden tener hijos solas o acompañadas del padre del bebé pero no en pareja estable. Muchas otras siguen los pasos del deber ser, se casan o conviven primero y más tarde deciden encargar, pero finalmente la novela no resulta del todo como esperaban. Si bien hoy la crítica sobre una mujer divorciada o madre soltera no es tan despiadada como hace décadas atrás, todavía falta reflexionar y cambiar muchísimas cosas en cuanto a qué hacer con los chicos cuando los padres se separan. 

En primer lugar está instaladísima la idea de que los chicos tienen que estar con la mamá. Esta premisa está amparada por el manejo de la Justicia que en muchos casos es incapaz de acompañar la transformación de diversas cuestiones sociales (como es el caso de la paternidad) con la transformación de las leyes. Si una madre va a la Justicia en busca de una mediación con su ex marido, es mucho más probable que a priori la sentencia sea favorable a ella en detrimento del padre. Más allá de casos concretos, esta desigualdad de los derechos de los papás sobre los hijos con respecto a los de las mamás, no colabora en la construcción de la sociedad igualitaria que deseamos muchas mujeres en cuanto a la crianza de los hijos. No vale que la igualdad funcione cuando la pareja funciona y cuando no va más, el hijo es de la madre.

Para muchas madres separadas es impensado que sus hijos pasen 3 noches por semana con su papá o que él se ocupe de bañarlos, darles de comer y ayudarlos a hacer la tarea sin la mirada vigilante de una madrequenacióparaeso. Muchas veces los chicos son rehenes de conflictos no resueltos por los padres, de resentimientos y venganzas, pero si esto no ocurre y la separación se da en buenos términos, a veces resulta igualmente difícil ceder espacios de control por el sólo hecho de que nos criaron diciéndonos que los hijos deben estar con la madre. Y aunque, cuando la pareja aún funcionaba, el padre haya dado sobradas pruebas de su capacidad de amar y de cuidar, la sola idea de no estar ahí para ver como lo hace nos aterra.

Los chicos siempre están mejor de lo que nosotras, madres neuróticas con sobredosis de psicoanálisis, pensamos. Y más allá de la igualdad de derechos, amar a los hijos no tiene nada que ver con cortarle los vínculos amorosos que tienen con otras personas porque a nosotras nos da celos o porque necesitamos controlar todo, sino darles alas y confiar en que otros también los aman y pueden hacerlo bien (no como nosotras, pero bien).

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4 pensamientos en “Mi papá también me mima

  1. Yo soy madre soltera porque el padre de mi hija decidió simplemente no hacerse cargo y a pesar de eso coincido con vos, jamás le hablaría mal del padre en un futuro si es que ella me pregunta, trataría que todo sea lo menos dañino posible. Conozco casos también de padres que hacen de madre y es por eso también que veo bien el tema de darle una chance al hombre. Muy buen post.

  2. Tal cual, sobretodo si después exigimos igualdad en la crianza y el tiempo de dedicación. También es cierto que hay muchos padres que no se hacen cargo. Pero ese es tema de otro post! Saludos!!

  3. Clap clap clap.
    Digamos las cosas como son: no concibo que la sed de venganza de cierto tipo de sujetas sea canalizada a través de los hijos. Los daños son irreparables.
    Excelente post.

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