Venceremos!

Siguiendo con la onda del post anterior de cosas a las que uno se acostumbra cuando tiene hijos, hoy decidí escribir la lista de cosas a las que nunca me voy a acostumbrar a pesar de. venceremos

–       Nunca me voy a acostumbrar a la fascinación de ciertas personas por los embarazos de gente desconocida. A la ametralladora de preguntas sobre fecha de parto, nombres, al jueguito de adivinar el sexo y al relato de sus propias experiencias en la parada del bondi. Lo único que tenemos en común señora, señor, es esperar el mismo colectivo.

–       No me puedo acostumbrar a la gente que compra constantemente cosas de bebé carísimas que el chico no necesita creyendo que eso la hace mejor madre o padre. La bañerita Colombraro está $60 y es más que perfecta para un bebé del tamaño de un peceto navideño. No necesitamos una bañera anatómica con 40 chirimbolos de $560 (las vi esta semana en un shopping, son del mismo plástico que las Colombraro). Si tengo ganas de gastar plata al pedo me compro algo para mí que soy adulta y tengo plena consciencia del derroche.

–       Nunca me voy a acostumbrar al modus operandi de la secta “mamás del jardín” ni a la obsesión de las maestras jardineras por romper las pelotas a las madres.

–       Tampoco me voy a acostumbrar a que la gente piense que criar un hijo es algo universal. La maternidad trasciende las generaciones, las culturas e incluso las clases sociales. Basta de bajadas de línea de gente no autorizada a decirnos lo que tenemos que hacer.

–       No me podría acostumbrar al Edipo de mi hijo para siempre. Me tranquiliza que los libros de Freud digan que este temita psicológico dura hasta los 6 años, ponele. No puedo con tanto amor y tanta demanda (soy tan viva que cuando a Coco se le pase el Edipo, lo va a relevar el hermoso bebé dinosaurio que estoy gestando).

–       No me voy a acostumbrar nunca a los dogmas. Si de maternidad se trata, decir que la única forma saludable de criar un bebé es mediante la lactancia materna o teniendo un parto natural, demonizando las “segundas opciones”, me parece terrible. Lo importante es la información, no la clasificación en buenas madres y malas madres según respeten los parámetros de la OMS y de la buena maternidad de los libros.

–       Nunca me voy a acostumbrar a la ropa para embarazada, es el peor invento del sistema capitalista. Menos que menos a las remeras con inscripciones del tipo “bebé a bordo” o “yo viajo con mamá”. ¿Quién compra esas inmundicias?!

–       No me voy a acostumbrar jamás a las minas que dicen que la maternidad las volvió más tolerantes, amorosas, maduras, centradas, sexuales, cachondas, y toda una lista de buenos adjetivos sin nombrar NI UNO malo.

–       Podría seguir pero dejo que ustedes, malos padres y malas madres, engrosen la lista.


 

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6 pensamientos en “Venceremos!

  1. Totalmente de acuerdo, pero debo confesar que en las esperas de consultorio de mi obstetra solían salir esas charlas de ¿cuanto estas? y demás, pero claro… estábamos todas en la misma.
    Pettinato siempre lo dice “las maestras jardineras y todo lo que lo rodean son una secta”. Tengo una cuñada maestra jardinera y si, es así.
    Mi sobrino hace dos semanas cumplió 7 y no se si es porque recién se despidió de los 6 pero sigue pegado a la madre, así que paciencia.
    Aguante la bañera de Colombraro, nosotras tenemos una y es una masa! Te viene con un tapón abajo y todo!
    Cuando quede embarazada ya me veía con el enterito que usan las embarazadas en la película y lloraba, pero no. Me hice el planteo que durante 9 meses sería el rostro de mi hija (ya que la panza llega a ser algo más importante que vos, de hecho existen las fotos que te dejan el rostro totalmente arafue y la gente se agacha y “whiskie”) así que decidí vestir bien SIEMPRE que lo ameritaba claro, porque me comí todo el calor y cuando llegaba a casa bikini y chau picho.
    A ver… jamás me voy a acostumbrar a los sabelotodo que te obligan a hacer las mismas cosas que ellos hicieron cuando estaban en nuestro lugar. Los detesto, deje de visitar a gente así.
    Genial tu post como siempre, sos una grosa!

  2. Todas ciertas pero me identifico sobre todo con la última…¿será que la única hija de puta impaciente soy yo?? ¿por qué a mi no me pasó eso de la paciencia infinita y la feminidad al palo? ¿por qué no me siento más mujer, más amorosa, más una con el Universo luego de haber sido madre, eh, ¿por qué?
    Bueno perdón, pero tengo 31 semanas de embarazo al día de hoy, sigo trabajando con este calor y en casa me espera una nena de 3 años celosa y con un complejo de Electra supremo…sepan disculpar.
    Besos a todas.

  3. Genia total!!! Coincido plenamente con vos! Y si es por sumar tampoco creo que pueda acostumbrar nunca a los consejos de tu suegra que cree que se las sabe todas y no puede hacer dormir a su nieto… sino todo lo contrario… le canta y lo hace llorar!!!

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