Historia de un nacimiento

Nació H, o “Hache”. El miércoles 30 de enero, con 35°, 39 semanas de gestación, a las 18.43 hs por parto con goteo. La hora de nacimiento la determinó su papá porque las enfermeras se distrajeron y no prestaron atención a la hora exacta, así que mi novio dijo “anotalo a las 18.43, para que no sea 18.45″. Se distrajeron porque H. llegó intempestivamente; no alcanzaron a llevarme a la sala de partos así que nació en la habitación de la clínica. El miércoles por la mañana fuimos a control pero preparados para quedarnos porque le había comentado a mi obstetra por teléfono que tenía los síntomas de la colestasis que tuve en el primer embarazo: picazón en las palmas de las manos y los pies, y en el paladar. Es una especie de hepatitis metabólica que se genera por la producción de hormonas así que había que interrumpir el embarazo. Coco también nació por parto con goteo a las 39 semanas por colestasis de embarazo un día miércoles.

Me internaron a las 14 hs. y me pusieron goteo, una vía intravenosa por donde pasan oxitocina -la droga que provoca las contracciones-. Cayó mi mamá, mi hermana y mi viejo con su esposa. Mi obstetra y mi novio miraban Dr. House en la tele de la habitación. Yo sentía un sueño atroz pero las contracciones, todavía suaves, no me dejaban dormir. Me llegaban mensajitos al celular que no podía leer porque tenía la visión borrosa. Me hicieron tacto 3 ó 4 veces en 4 hs y a las 18 hs decidieron romper la bolsa. Mi familia se fue 10 minutos antes así que nos quedamos mi novio y yo, le pregunté porqué había venido en short de fútbol y cómo ibamos a hacer para poner la sillita del auto. La rotura de bolsa desencadenó contracciones cada vez más intensas, duraban 30 ó 40 segundos cada minuto y medio. Me sentí morir, la intensidad del dolor era mucho más fuerte de lo que recordaba en el parto de Coco. Grité mucho y grité fuerte, le pedí a mi novio que me diera besos en la boca, le pedí que si me moría en el parto mantenga unidos a mis dos hijos. No sé que me contestó, supongo que me dijo que no me iba a morir.

En media hora dilaté los últimos 5 centímetros que faltaban. Mi obstetra me venía diciendo “dale, largalo. Vas a dilatar más rápido cuando se te pase el miedo”. Cuando llegué a 8 fue a llamar a los camilleros para bajar a sala de partos; después me contó que mientras esperaba se leyó un capítulo del libro Game of thrones, que lo tiene re enganchado, pero me escuchó gritar tanto que volvió a la habitación. Yo estaba en cuclillas teniendo una contracción asesina y grité “quiero pujaaaar”; me contestó “ya vienen” y le dije “no aguanto, quiero pujaaar“. Ahí me dijo que suba a la cama pero el dolor era tan fuerte que no podía incorporarme, así que mi novio me subió y pujé mientras mi obstetra se ponía los guantes. En el primer pujo salió la cabeza, en el segundo el resto. A las 18.43 hs, ponele, H. había nacido; en la cama de internación de la habitación 306, en Morón, como su hermano y su mamá.

Yo estaba petrificada, me pusieron el bebé encima y no podía moverme. No sabía si estaba bien lo que había pasado. Sin peridural, sin episiotomía, sin anestesia, en la cama de una habitación. Mi obstetra me sacó del trance y me dijo “agarralo, es tu hijo” y ahí sentí su cuerpito con la temperatura perfecta arriba de mi pecho. Busqué a mi novio con la mirada y lo encontré a mi izquierda. Me sonreía,  con su short de fútbol, mientras me sacaba fotos. Mi obstetra y mi novio tocaban la placenta y hablaban como en un documental de NatGeo, mientras entre los dos cortaban el cordón. Ahí se llevaron al bebé y pude verme el camisón todo lleno de sangre, parecía que había carneado una vaca. Ya no sentía el cuerpo habitado y el dolor había desaparecido, la sensación era increíble. Parí sin episiotomía y no me desgarré, era un sueño hecho realidad. Mi obstetra me dijo que había estado buenísimo y que la partera estaba shockeada en la sala de al lado, que nunca le había pasado que una parturienta no llegara al quirófano. Me dijo que “institucionalmente” era una cagada pero que entre nosotros, era el mejor parto que podía haber tenido.

Mientras esperaba que me cambien la ropa y las sábanas, a las 19.30 hs, lo vi asomarse a mi hermano por la puerta. Se había bajado en Morón volviendo del laburo y pasaba “a ver que onda“. Mi hermano adolescente, que faltó a la última reunión de cumpleaños que le organizamos con mi familia, era el primero en llegar. Después me contó que la llamó a mi hermana para contarle y no le creía; se había ido hacía menos de una hora. Un rato más tarde, ya cambiada y aseada, llegó para compartir habitación una chica de mi edad, con su marido idéntico a Daniel Agostini, embarazada naturalmente de trillizos. Una chica con timing.

Trajeron a H. vestido de pies a cabeza y envuelto en una manta polar. Le controlaron la temperatura, los reflejos, si se prendía a la teta y nos dejaron solos. El horario de visita justo había terminado y le dije a mi novio: Como dice el personaje de Bill Murray al de Scarlett Johanson en “Perdidos en Tokio”, cuando tenés hijos la vida como la conocías se va para siempre. Bienvenido amor de mi vida, te regalo el relato de tu nacimiento. Siento haber dudado en algún momento de si iba a poder amarte como a tu hermano; ahora me doy cuenta que cuando una madre tiene más de un hijo el amor no lo comparte sino que lo multiplica.

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30 pensamientos en “Historia de un nacimiento

  1. Lo busque para atrás 3 años (al relato) y me vuelve a emocionar. Hermoso. Quería de nuevo recordar cómo llegó al mundo y a nuestras vidas. Hermoso, el post, vos y Homero. 💕

  2. Pingback: Balance | LIBERTAD CONDICIONAL

  3. Pingback: Parturienta for ever | LIBERTAD CONDICIONAL

  4. uauuuu! llego de vacacione sy me encuentro con este super post!! felicitaciones!! Increible relato, increible momento, increible parto!!! q agallas sin anestesia y en una habitacion comun! mi ueva idola!! muchas felicitaciones, que disfruten mucho del nuevo pequeño y les deseo una vida lena de felicidad a los 4!
    beso gde! Ceci

  5. Ay, qué maravilla. Me quedo con lo que decís sobre que el amor se multiplica. Yo no lo creo aún. Amo tanto, pero tanto, a mi niño que no me imagino que pueda amar así a otro.

  6. Ay, siempre te leo pero nunca comenté, qué hermosura de relato. El día que decida ser mamá (más vale que me apure porque cumplo 35 en 15 días) voy a releer todo. Generás una enorme empatía. Muchas felicitaciones para vos, el papá y Coco y Bienvenido Homero!

  7. Felicitaciones a vos, a Coco a tu marido! Se nota que H nos e quería perder ni un segundo de este mundo! Desopilante relato y envidiable parto! qué hermoso es saber que el amor se multiplica!

  8. Felicitaciones! Yo también le escribí a mi hija el relato de su nacimiento, qué lindo!!!!!! Ojalá estén pudiendo descansar y empezar a conocerse de esta forma nueva que es “fuera de la panza”. Que te alcance la energía para poder postear acá ya dice maravillas de ambos!!!!!

  9. Bueno, primero que nada ¡Felicitaciones miles! Y después…a 38 semanas, muerta de ansiedad, recièn mudada al campo y con mil cambios….llorè como una boluda con tu relato. ¡Que linda historia! ¡Que parto idìlico! ¡Qué lindo bebé! Toda la felicidad del mundo para vos y los tuyos. Beso grande desde acà.

  10. Por ahí es raro que lo diga por acá, pero les digo que fue maravilloso tenerlo en brazos, y sentirme por primera vez, tío. Gracias por hacerlo posible. Bienvenido H. Te quiere, tu tío F.

  11. No sé si será mi estado, pero últimamente los relatos de partos me hacen caer lagrimones. Bienvenido H. a este mundo, felicitaciones a vos, otras para Coco por su nuevo rol y otras para el papá! Besos! 🙂

  12. Me hiciste lagrimear! Que hermoso relato 🙂
    Sophie si nacía nene estaba entre Ringo y Homero, cuando estaba naciendo le dije a la partera que no sabía el sexo del bebé, entonces me preguntó como se iba a llamar, le dije “Homero o Sophie”, cuando nació me dijo “es una hermosa Sophie”. O sea, amé el nombre del bebé dinosaurio a quien le doy su bienvenida… BIENVENIDO HOMERO AL PLANETA TIERRA!
    Te felicito mucho, no te conozco personalmente pero cuando ese día dijiste que estabas por parir me conecté mil veces esperando la noticia.
    Besos para toda la familia, sobre todo a H y #coco.

    C.

  13. Felicitaciones tocaya, emocionante relato! Hace muy poquito una conocida cordobesa me contó que su parto también fue así, sin peridural, sin episiotomía y en la habitación, es maravilloso que pase eso!!!
    Me encanta leerte!!
    Un beso!

  14. El nacimiento de mi segunda hija también fue así… bastante surrealista. Tanto, que si lo pusieran de escena en una película sonaría poco verídica.
    Yo logré llegar a la sala de partos, pero con la cabeza ya afuera.
    Y también tuve el mismo miedo que vos de no poder amarla con la misma locura que a su hermana, pero todos mis temores se fueron solitos al segundo de conocerla.
    Bienvenido H! Beso grande a la familia.
    Especialmente a Coco, el recién estrenado hermano mayor.

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