No digas más que no sos mi mamá

En Modern Family por @NataliaPeluso

Decidimos dejar el departamento que era mío y compartíamos hacia un mes y alquilar una casa más grande. Necesitábamos un cuarto para Sofi y una sala de ensayo, y así fue. Era Enero y ella, de 6 años, vendría a pasar un mes con nosotros. Nunca más se fue. Hoy tiene 9 y es una excelente alumna de cuarto grado, de la misma escuela a la que llamamos desesperados una semana antes del comienzo de clases para suplicar por una vacante. Mi vida como la conocía se convirtió en un recuerdo. familias2

Ahora, me levanto a las 7am para llevar a Sofi al colegio y mi blackberry tiene alarmas como: inglés, jockey, comedia musical y reunión de padres. A las 21.30 máximo hay que estar cenando y si…hay que cenar! Ya no más parada en la mesada de la cocina, o mientras escribo en el blog, a lo sumo viendo el nuevo programa familiar de tv. Lo que quiero decir es qué, cuando una mujer sin hijos se junta con un hombre con hija/o (mujer en mi caso) el vínculo con una niña que si haces las cosas bien te va a dar más amor del que imaginaste junto en toda tu vida es lo menos difícil de todo.

Primero, tu pareja ya habrá conocido el sabor de la paternidad, ya habrá vivido ese momento por primera vez con otra persona, se habrá emocionado en el parto y miles de cosas más con alguien que no sos vos. Podemos hacernos las que nos da lo mismo pero no es cierto, es una herida narcisista que duele por largo rato.

Segundo, verás a tu pareja  ejercer su paternidad desde afuera, con sus virtudes, y especialmente con sus defectos. Por momentos, llegarás a replantearte tus deseos de ser madre con ESE hombre que se está equivocando, según vos, claro.

Tercero. Cuando te juntas con un hombre (si, esto le pasa a los hombres) que tiene una hija llegas para “ocupar” un lugar que hasta el momento había estado ocupado por otras mujeres, algunas de ellas, incluso con lazos sanguíneos:

a-La madre de tu novio. Ella, que se ocupo de bañar y cambiar a la criatura cada fin de semana que “le toco” al padre (su hijo), ella que le hizo la vittina y la cuido cuando el padre salía los sábados a la noche. Ella que no trabaja y está todo el día a disposición de su nieta qué, ahora, no solo ve los fines de semana sino todos los días de su vida, esa suegra que debería quererte cree que le vas a robar a la nieta y, te recuerda, vos no sos madre, no sabes de maternidad, y ni hablar de pediatría. Pero si sabes de hacer la tarea, porque a ella la nieta la camina siempre.

b-La madre de la madre de la niña: abuela materna culposa porque la hija no se hace cargo de la nieta, será más densa que tu propia madre. Se hará la re copada y un poco a vos te servirá para hacer enojar a tu suegra (un poco nada más). Lleva y trae a la nena cada fin de semana intentando salvaguardar el nombre de la familia. Te cuenta de cuando la nieta era pequeña y vivía con ella, y siempre remarca que en algún momento la madre “hizo las cosas bien”, pero bueh, eso a veces no alcanza.

c- La madre de la niña: si ustedes imaginaban que lo peor es una madre que te detesta, le habla mal a su hija de vos, la obliga a elegir y a no acercarse a nadie de tu familia se equivocan. No hay nada peor que una madre a la que no le importa nada más que sí misma, porque vos serás para una niña de 6 años la mejor versión femenina que pudiste imaginar, y deberás actuar en consecuencia. Ella, relajada, agotada, depresiva y dejada, te pasará el mando sin mediar palabra y se dispondrá a fastidiarte solo por problemas logísticos: hoy no voy, llego dos horas más tarde, uhh era el acto?, me la podés traer vos al congo belga….

Un día (miles de días, pero este en especial) llevé a Sofi a la guardia. De las 5 ventanillas por las que debimos pasar, 4 me preguntaron cosas como: fecha de nacimiento, DNI, grupo sanguíneo…en algunas dudé y tuve que llamarlo a él.

-No es mi hija, es la hija de mi marido. –aclaré varias veces.

Ya en la sala de espera, Sofi me miró y me dijo:

-Podes no decir más que no sos mi mamá?

-Y qué digo?

-Nada, no digas nada.

La primera vez que un pediatra me retó porque le pedí que venga a casa a ver a una nena sin fiebre fue hace dos años. Fue la última. Ahora distingo a la perfección virus de bacteria, placebo de medicamento y ganas de faltar al colegio con dolor de panza. Aprendí a tratar con mujeres que en otras circunstancias no tendrían porqué ser parte de mi vida a fuerza de perseverancia y paciencia. Mi suegra ya me quiere, al menos cuando no está Sofi.

Pueden seguir leyendo a Naty en su blog “Mejor sin voz”

 

 

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5 pensamientos en “No digas más que no sos mi mamá

  1. los vinculos entre adultos tienen varias dimensiones, que suben y bajan como “la Bolsa”……puede uno dejar de invertir, y listo! perderas algunas ganancias, y ganaras algunas “tranquilizaciones”
    pero el vinculo con un niño…es el amor en estado puro…su sentimiento es tan honesto que duele…su critica es tan certera que sorprende, y su amor es tan noble que no existe otra función que la de responder con amor.
    los adultos, se aman, se pelean, se toman un fernet.
    los niños te eligen, te toman de referente, te instalan en su vida y…Existis!!!
    no creo en el instinto maternal…creo en la nobleza de los sentimientos
    Por favor…no digas mas que no sos su mamá y disfruta esta parte de tu vida en la que estas aprendiendo lo magico de ser REGISTRADA CON AMOR POR UNA NIÑA, (todo lo demás es una ilusión)

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