Son Amores

En Modern Familiy por @remalamadre

Mami tuvo cuatro hijos en cinco años. De los 23 a los 28. Vivía en una casita humilde con sus viejos, su marido, su hermana y su cuñado. La primera llegó con la luna de miel. De la fecha de casamiento hasta su nacimiento hay exactamente nueve meses y dos días. A pesar de ser los años 70, la necesidad hacía que mamá y papá, trabajaran cada uno en lo suyo y, además, por la tarde vendieran muñecos de plush en bicicleta. A mi hermana mayor la crió mi abuela hasta los seis meses, cuando mi mamá quedó embarazada de mí. Y a los tres meses de embarazo mi abuela falleció. A veces las coincidencias con la vida de uno provocan escalofríos. familias

Ahora que soy madre caigo en el lugar común de entender muchas cosas de ella, mi madre ni se acuerda como hizo, pero siempre nos cuenta que mi hermana mayor no quería comer, ni bañarse, ni dormir. Estaba tan acostumbrada a su abuela, y mi mamá conmigo en la panza, tuvo que renunciar a su trabajo. Y, aunque no lo sabía, con eso renunció a todo.

Mi abuelo siguió viviendo con nosotros…o sobreviviendo, se hizo alcohólico y mi mamá seguía pariendo. Todavía me acuerdo de las entradas de mi abuelo, cayéndose en el piso. Que puerperio ni nada. Mami atendía marido, cuatro hijos y un padre borracho. Qué fortaleza! Mi abuelo siguió viviendo con nosotros hasta su muerte, la primer muerte para los pequeños de la familia. Mi tía empezó a reclamar su parte de la casa, que ya se la habían pagado en confianza pero no legalmente. Y se la tuvieron que volver a pagar, en un juicio que llevó diez años con amenaza de desalojo permanente.  Y la pareja de mis viejos se fue desgastando.

Nunca creí que fuera una cuestión de amor o desamor sus constantes separaciones, pero sí un desgaste producto de las familias correspondientes. Una familia, como digo yo, funcional a la destrucción. Fuimos cuatro hermanos, tres mujeres y un varón, todas íbamos a llamarnos Marcelo. Creo que las tres nacimos mientras lo buscaban a él. Nunca supe porqué tanta pasión por encontrar el varoncito, a lo mejor creían en la perpetuidad del apellido, en la reproducción del legado familiar…no se..esas cosas conservadoras que traen los viejos de aquella época. La familia de mi vieja desapareció, así que crecimos con la paterna como único entorno familiar. Una familia bastante burguesa, correcta…al menos en apariencia! Y una vecina-amiga-hermana de mi vieja que llamábamos tía y a la que el Marce le decía mamá. Esa relación se terminó el día que terminó el juicio. Cosas de grandes, sufrimiento de chicos.

Y crecimos. Crecimos con necesidades, con carencias, con amor, con normalidad. Crecimos como pudimos, yo muy machona y mi hermano jugando con las Barbies. Crecimos creyendo en un dios, que hace tiempo desapareció. Y crecimos las más grandes, y creció el más chico. Y cantamos en el coro de la iglesia, fuimos a un grupo misionero, viajábamos al interior a pasar casa por casa llevando la palabra de dios. Sí, de ese, del que desapareció! Tuve un novio seis años menor que conocí en ese grupo, estuvimos juntos durante cuatro años. Desde sus quince, hasta mis 24. Y todo explotó por el aire cuando todas las historias se juntaron.

Mis viejos iban y venían, hubo quilombos de los grandes y de los chicos, de los que importan y de los que no. Hasta que un día, mis viejos descubren, mi hermano confiesa, y todos nos enteramos que él, el varoncito, es homosexual y está de novio. Creo que tenía 20 años. Y toda esa funcionalidad rimbombante de familia normal se fue al tacho. Yo le hice mil preguntas, por un lado lo abrazábamos sabiendo que habría sufrido un montón viviendo su historia en silencio pero por otro lado, esa iglesia oprimente que nos tenía como seguidores, presionaba en la cabeza de todos. Los días pasaron, la situación se fue aceptando y mi hermano empezó a traer su novio a casa. Todo era muy raro. Yo los espiaba (sí, tenía 23 años, no era chica, pero lo espiaba). Quería ver cómo era ese amor. Y era igual, igual que el de mis viejos, el de mis abuelos, el de mi novio… era eso…amor!

Cuando venía mi cuñado a casa mi novio no quería compartir la mesa y comíamos en el dormitorio. Yo empecé a sospechar. Hasta que un día me dejó. Me dejó no por mí, sus palabras fueron “no quiero que mi hijo tenga un tío homosexual”. Y otro día, no lo dejaron cantar en el coro de la iglesia porque podía haber gente que lo conociera. Y otro día puse una bomba en mi corazón, programada para todo lo que tenía que ver con santos, oraciones, creencias y dioses que permiten que se discrimine en su nombre.

Mi hermano la peleó, yo lo quise cada vez más, se fue de este pueblo asfaltado donde tanto lo cuestionaron y llegó a grandes ciudades donde grandes tipos le dieron lugar en un teatro de calle Corrientes, y lo becaron para estudiar teatro. Mi hermano es un ser feliz, lleno de luz, que ama a sus sobrinos, que nos presenta sus novios, que no tendrá hijos biológicos que perpetúen el apellido pero que es el ser que más amo en la tierra. Nosotras, felices, no tendremos cuñadas que combatir. Y cuando viene unas pocas veces al año, me muestras fotos de chongos desnudos en su celu y compartimos una complicidad única. Mi hermano me salvó de muchas cosas, me abrió la cabeza, y cuando alguien intenta venderme progresismo barato le digo que me encantaría que mi hijo fuera gay. Las reacciones dan cuenta de que todavía les falta abrirse un poquito más.

Anuncios

13 pensamientos en “Son Amores

  1. Vos sos requete linda!!! Y comparto con la Alemandi, tu hermano vino a enseñarles a todos que la vida nos es un mandato de otros. Aunque a veces pensemos que sí. La vida (demasiado corta) está en nuestras manos, en nuestras elecciones y decisiones. Como dice Galeano: “somos lo que hacemos para cambiar lo que somos”. A tu hermano ya lo quiero sin conocerlo, es groso! Y a vos… Me encanta haberte encontrado.

    De tu historia hay varias cosas que se cruzan con la mía. Ya te voy a contar ;-D

  2. genial el post. Un día mi hijo empezó a tratar de decirme que era gay, tengo el orgullo de haber respondido: “mire m´hijo, me importa el quinto forro del orto su sexualidad, su placer y su amor, viva como sienta que para eso ha nacido”, hoy cuando lo veo con mi yerno me muero de amor, son lo más tierno, amoroso, feliz que he visto en mucho tiempo.

  3. Pingback: Yo soy | REMAlamadre

  4. venía tildada con que vos y tus dos hermanas iban a llamarse marcelo, hasta que marcelo llegó. y ese mandato no pudo con él, no lo hundió, no le impidió ser quien el quería ser. eso es cosa de valientes, de personas que quieren vivir la vida porque saben que es muy corta y muy linda como para engañarse. dios definitivamente no existe. si existiera, entendería de amores.
    lo de tu vieja, no tiene nombre: una de qué cuernos se queja?

  5. Hace tiempo ya leí tu post sobre los juegos/juguetes de las nenas y los nenes en la infancia, que sepa coser, que sepa bordar creo que se llamaba, que me gustó mucho, casi lo linkeo al escribir algo del tema que finalmente nunca escribí, pero no me imaginaba que por detrás estaba toda esta historia… tengo un amigo gay de pueblo chico y de pueblo milico, que se asumió al llegar a estudiar a LP y a través de él y de un amigo de amiga del mismo pueblo sé más o menos lo que se siente y lo difícil que es, aun hoy… qué bueno que te salió escribirlo, como dijo EQTP, escribir libera! abrazo!

  6. me gusta mucho como escribís (me recordó a hebe uhart y aurora venturini)
    mi flia de origen tuvo siempre un discurso bastante progre, mas en los últimos años mi viejo da unas muestras de machismo q raya con la misoginia.
    tengo una hija de donante, que lleva mi apellido, y se llama Vera. por lo tanto la “verdadera” apellido paterno es una mujer, hija de otra mujer.
    y ahí se despertó

  7. Amé este relato. Es increíble como se va manifestando el amor, como libera. El amor por tu hermano te liberó de la cárcel mental en la que estabas condenada desde lo religioso. Y es como dice Flor, no es fácil ser puto de pueblo. Mi mejor amigo después de “salir del closet” la mamá le dijo: “acá a los putos los acuchillan!”. Y no tener cuñadas es la gloria!!!!!!!!

  8. Como bien dice Flor, hay que tener unos huevos increíbles para ser puto de pueblo (y creo que las que nacimos en pueblos lo sabemos MUY bien)
    Es terrible que el mundo se caiga cuando la vida real no coincide con nuestras creencias, con la forma en la que nos venían relatando el mundo; pero está MUY bueno que eso sirva de experiencia, nos explote adentro y nos haga redescubrir todo lo que hay a nuestra alrededor. Me encantó!

  9. Historia contada de una manera hermosa y especial. Gracias Vero por dejarnos conocerte un poco más. Y, como siempre digo, para ser puto de pueblo hacen falta muchos huevos! Abrazo 🙂

  10. Yo cuando escucho algún “homoforro” hablar con asco, desprecio o juzgando un gay le digo “Ojala tengas un hijo gay que te eduque un poco”.
    No se si hermosa, una historia mas, con seguramente de todo un poco, felicidad, sufrimiento, amor y desamor.
    P.D: Ya te lo dije….cualquier cosa que me digas no va a igualar al “homoforro” que te dejo por tu hermano…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s