Infancia domesticada

La mayoría de mis amigas o conocidas llama a sus hijas “mi princesa”. Incluso cuando postean una foto en facebook “mi princesa” es el epígrafe preferido de la mayoría. No es ni “mi nena inteligente”, ni “mi luchadora” ni siquiera “mi hija buena persona” (sonaría raro, no?). Cuándo llevo a mi hijo de 5 al cumpleaños de alguna amiguita la temática preferida de la decoración y la animación siempre es “la princesa” o “la Barbie”. Leyendo este artículo publicado en Las 12 leí las cifras alarmantes de anorexia infantil que persiguen a las nenas de todo el mundo. ¿La razón? Los modelos de mujer a los que están expuestas desde la infancia más temprana son preocupantemente irreales. anti barbie
Preguntenlé a una nena de 7 u 8 años quién es Juana Azurduy o Simone de Beauvoir ¿nada? Ahora preguntenlé quién es Barbie, Panam o Cinderella. Un estudio de la Universidad de Yale, en los Estados Unidos, calculó lo que una mujer de peso normal debería adelgazar para llegar a las proporciones de una Barbie y concluyó que si Barbie fuera humana mediría 1.75 metros y pesaría 50 kilos, unos 15 por debajo del peso saludable para una mujer de esa altura.
Si bien en Argentina los concursos de belleza para niñas no son tan conocidos, no hace falta ir muy lejos en el control remoto para ver la monstruosidad a la que someten a nenitas desde los 12 meses en programas como “Princesitas” de Discovery Home&Health. Madres que depilan y broncean artificialmente a sus hijas, que les dan consejos sobre como seducir al jurado, que las castigan si no obedecen porque quieren jugar o están demasiado cansadas para “practicar su rutina”. El otro día pregunté en twitter si alguien sabía que tipo de regulación había para esta actividad, porque no hace falta pegarles en la cabeza con un palo para que sea violencia, ni encerrarlos en un taller clandestino para que sea considerado trabajo infantil. Más allá del abuso que cometen sobre su propias hijas, el mensaje subliminal de su comportamiento es que son valiosas sólo si son lindas.
anti barbie 2Los medios ametrallan con ese mensaje: conductoras de programas infantiles con escotes dignos de un teatro de revistas (para que los padres vean el programa con sus hijos guiño-guiño), modelos y actrices que adelgazan sus embarazos de la noche a la mañana, la anorexia de las muñecas que les compramos para sus cumpleaños, la mentira de las princesas salvadas por el amor de un príncipe azul (todas sabemos que son más desteñidos que azules) y nosotros, los padres, reproduciendo y avalando. Pero después, cuando leemos que los expertos han denominado a la anorexia como una de las enfermedades mentales más mortales del siglo XXI, pensamos que “esto a mi hijo no le va a pasar”. Sin embargo, inconscientemente vamos siendo cómplices de una manera de odiar el cuerpo propio que no se ajusta a los estándares de los medios. Aún más importante, las que
somos madres de varones tenemos por delante un compromiso aún mayor: criar hombres que valoren a sus mujeres por la grandeza de su cabeza y su corazón y no sólo de sus tetas. Como dice Naomi Wolff en “El mito de la belleza”: La dieta es el sedante más potente de la historia de las mujeres. Estando ocupadas en ser flacas, lindas, operadas, tonificadas viviremos aisladas, anuladas, invisibles, sumisas, domesticadas.¿Vieron el comercial de Dove “Real Beauty Sketches”? Muestra la mirada distorsionada que tenemos de nosotras mismas.
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20 pensamientos en “Infancia domesticada

  1. Que bueno lo de la campaña Guada, pasame el link del fb así lo comparto en el fb del blog. Con aportes pequeños como estos las cosas cambian, lentamente pero cambian. Un beso grande!

  2. Yo acabo de ser madre hace 6 meses. Mi hija, Julia se llama, nació con Sindrome de Down. Esta particularidad me rompe la cabeza desd eentonces cuando miro comerciales… incluso inicie en el face una campaña para que las “marcas” que anuncian productos para bebes incluyan niñ@s con SdD, porque son millones, muchos mas de los que creemos… y parecen invisibles. Algún día (desde ya mismo) mi hija comprenderá que no sólo no entra en los cánones de la belleza estereotipada de su género, sino que socialmente estamos a años luz de incluir su belleza propia. Pero en ese camino estamos, y por supuesto, marchamos por ello. Exxcelente post.

  3. que buen post!!! Hace poco lei un articulo que contaba que el CEO de una marca de ropa de USA no hacia ciertos talles (los grandes) porque no queria que su mara se asocie con ese tipo corporal… (la marca es Abercrombie & fitch) lo curioso es que aplica solo para los talles femeninos… como es la cosa?! es tremendo!!!
    Lo terrible de estas enfermedades es que no tienen cura. Se tratan, pero estan ahi, siempre latentes. Mi vieja es anorexica y bulimica, del tipo nervioso. y es terrible ver la angustia con la que viven el dia a dia.
    como decis, es un gran desafio criar para romper con ese paradigma de que la niña princesa, cuando los medios se encargan de recordarlo dia a dia.

  4. Agrego algo que no se djo en los comentarios anteriores. En el caso de los dibujitos de princesas y las barbie, las nenas tienen claro que no son más que personajes, me parece mucho, mucho peor las “novelitas” y series de disney, desde high school musical, floricienta, casi ángeles, que los ven nenas muuuy chiquitas, que no pueden diferenciar una actuación de la vida real. Y todo el marketing bosta que viene asociado, encima.

  5. Muy buenos los enlaces Julia! Comparto todo lo que decís de Dove. Lo compartí exclusivamente por el mensaje de la mirada distorsionada que tenemos de nosotras mismas, que para mí es influencia de esos altos estándares de belleza que nos exigen a las mujeres desde todos lados.

  6. Genial el post, como siempre! Me encanta leerte. Bueno, hablando desde la inexperiencia, considero un desafío tanto la crianza de varones y nenas, con todas las imposiciones culturales tan marcadas con respecto a los roles genéricos (desde las relaciones interpersonales estereotipadas en grupos de nenes y en grupos de nenas, la imagen de roles de “mamá” y “papá”, hasta los juguetes (y huevos kinder ahora también!) celestes y rosas, y miles de otras cuestiones). Acá hay un videito muy divertido de una nena muy capa: http://www.youtube.com/watch?v=-CU040Hqbas. Y un video de Feminist Frequency al respecto: http://www.youtube.com/watch?v=rZn_lJoN6PI
    Otro temita: el comercial de Dove de “Real Beauty” me parece que tiene un mensaje super engañoso (y super inteligente también): “somos más lindas de lo que pensamos”. Y uno se siente un poco bien, obvio, pero… letra chica: según los mismos parámetros de belleza canónicos establecidos. En definitiva sigue midiendo y valorando los mismos parámetros de belleza y al aprobación externa y a lo que se tiene que aspirar. Dove viene con esta línea de la “belleza natural” o “belleza real” que es medio engañosa: por un lado recalca que uno tiene distorsionada su imagen por presiones externas e internas (sí, bueno) pero al mismo tiempo no aborda ni revierte el hecho de que uno es valioso por su imagen, que es valorada externamente. y que esta imagen responde a estándares de belleza determinados. También hay algo raro con el tema del autoestima. Pero todavía no lo pensé del todo.

  7. lo hacemos a veces sin darnos cuenta. Lo hemos asimilado muy a nuestro pesar. Yo a la mía le digo chola, aunque por más que admire a las cholas, son mujeres que copiaron el estilo de las damas antiguas que venían a meterse y a ocupar su tierra.

  8. Odio a Barbie, pero es como una batalla que perdimos las madres mucho antes de comenzar a pelearla. Yo prefiero que mi hija me quemé la cabeza con Kitty o con Minie (a pesar de que su padre le dice que es una yankie imperialista) a que me pida una Barbie. Creo que en casa no nombré nunca a esa muñeca y sin embargo mi hija ya la conoce.
    También ve cualquier chica con pollera y le dice princesa, ella misma se refiere a su propia persona como “Inés princesa apellido” (eso fue culpa de mi marido).
    Son mil frentes que hay que cuidar, desde los cuentos que oyen (porque no importa si en tu casa no leen La Bella Durmiente), los dibujitos que ven, los juguetes que tienen/les regalan/que tienen sus amigas, los estándares de belleza que ven en todos lados y nosotras mismas como madres que tenemos que dar el ejemplo.
    Besos
    PD: muy buen libro el de Wolf

  9. El mundo de fantasía de las princesas, la cosmovisión Barbie está muy metida en la cultura como para a nuestras niñas les sea ajeno… Yo digo sí a las princesas de Disney pero también sí a Pakapaka, a los libros de cuento, a jugar a la pelota, a vestirse a veces de rosa y a veces de verde, azul, etc… Cuando saqué a mi hija del sanatorio vestida de celeste y sin aritos la familia se horrorizó… Yo creo en abrirle una variedad de experiencias y modelos. Las del mercado, las va a consumir, porque yo no se lo voy a prohibir. Y las otras, las más interesantes, espero poder mostrárselas de la mejor manera, para que sepa que en la vida la mentira más grande es que no hay otros caminos posibles, siempre.

  10. Excelente post. Cuando me enteré que el pibito era un varón pensé: listo, más fácil. Pero la realidad es que es complicado tanto con uno como con otros, justamente por lo que decís del entorno. El spot de Dove es bellísimo, pero hay algo de Dove que no me termina de cerrar y es que, si bien el mensaje es copado, no deja de ser un recurso publicitario. No nos olvidemos que Dove y Axe (famosos por cosificar y degradar a la mujer en casi todos sus comerciales) vienen de la misma empresa. Besos 🙂

  11. Cuando me enteré que mi segundo hijo también era varón, me alegré de poder escapar de toda la parafernalia de princesas y Barbies!! Sé que tengo el compromiso de criarlos como vos decís: como hombres que valoren y respeten a sus mujeres por lo que son como personas y no por el envase y que ellos también se valoren por eso y no por los modelos que a veces nos quieren imponer (la anorexia creció entre los varones también). El desafío es grande.
    El comercial de Dove es genial!

  12. excelente el spot para aprender a valorarse…no sólo escribís como los dioses, sino que además sos una especie de consejera a la distancia…grosa!

  13. Si, Lu. Igual yo no estoy en contra de la contradicción. Al fin y al cabo viven en una sociedad determinada y para evitarles un montón de cosas deberíamos vivir como hermitaños en el medio del monte. Yo siempre apelo a hablar, explicar en vez de prohibir. Y a lo que una como madre pone como modelo, si estás quejándote todo el día de como te ves, de lo gorda q estás, de lo linda que es tal y tal exclusivamente, eso tiene tanta influencia como las muñecas y la tele. Beso!!!!

  14. Es muy cierto lo que decís y quizás nosotras, las madres, inconscientemente influenciamos para que ese modelo impuesto por la sociedad se haga aún más presente si insistimos con Barbie, Princesas y etc etc. Veo en muchas amigas que ya las ponen a dieta porque no están en el peso que deberían, y si bien creo que hay que cuidar a los chicos con la alimentación, me parece extremadamente exagerado hacerlo a tan temprana edad (5 años). En mi caso, a pesar que tengo dos hijas mujeres (aún tengo intención de ir por el varón; ya lo sé, puede tocar nena), soy bastante machona como quién dice y por suerte mi hija mayor ya es bien futbolera como la mami, tiene a “El espanta tiburones” como una de sus pelis favoritas, le encanta jugar con autitos y yo no soy fanática de que esté vestida como una lady todo el tiempo, prefiero las calzas y los pantalones o shorts, a la pollerita que cuando van a un cumple las pobres niñas están mostrando la bombacha todo el tiempo o casi sin hacer nada por estar vestidas como “princesas”. Ojo! De todas maneras ahora se viene el cumple de Rapunzel…(contradictorio, no?)

  15. No creo que criar varones sea más fácil, eh. Es todo un desafío criar varones feministas además porque el entorno tiene mucha mas fuerza que lo que pasa en la propia casa.

  16. Ese fue uno de los motivos por los cuales me gusto Enriqueta como temática del cumple de S.
    Yo que trabajé en un videoclub vi la adicción que tienen las niñas por Barbie, adicción que muta a las Bratz cuando van creciendo, alguna de Disney para adolescentes más grandes y hasta loca por las compras no paran, ponele. Viendo el crecimiento de una persona claro.
    Soy anti Barbie, anti todas esos esquemas de “para triunfar en la vida tenes que ser linda”. De hecho, es otro tema pero tampoco me gusta ir a otro extremo y regalarle la palita y la escobita para que me barra la cocina. Me gustan las cosas neutras.
    Lamentablemente no todos piensan lo mismo y me animo a decir que la mayoría elije las princesas para las nenas.
    Algunos me llaman enroscada, pero si puedo evitar todas esas cosas mejor. No me gusta, no las quiero para Sophie.

  17. Por eso, entre otras razones, me alegré de que P. fuera varón. No sabría cómo criar una nena, cómo combatir las princesas y el resto del combo. Tampoco sé si es más fácil criar a un varón, pero me repele menos el desafío. Vos decís que es más difícil? Puede ser…

  18. Cuando era chica le preguntaba a mi mamá:- Soy bonita? decime que soy bonita! y ella respondía mientras me acariciaba el cabello: – Sos buena, sos estudiosa, sos inteligente, vos tenés que preocuparte por ser eso y mucho más, porque en la vida, no alcanza con ser bonita.

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