Crianza extrema o “hago lo que puedo”

Alguna vez hablamos de las “corrientes de crianza”: crianza con apego, crianza con límites, Laura Gutman, Sebastiani y un millón de gurúes que se llenan los bolsillos gracias a nuestra culpa e inseguridad. Antes se maternaba más por instinto, por mandato, por tradición. Ahora, en cambio, la mater y paternidad está tan hiperintelectualizada y psicoanalizada que uno siente que debe encontrarle una razón a todas las decisiones que toma a riesgo de tener que pagar eternas sesiones de terapia a nuestros pobres hijos. Tiene de bueno y tiene de malo, seguro, y como creo bastante poco en los argumentos biologicistas en general y bastante más en los argumentos culturales, siento que definitivamente uno no puede evadirse de la sociedad en la que crece y se educa. Pienso que es mejor acompañar los cambios sociales y culturales con la comprensión de por qué suceden que prohibir, censurar y añorar un pasado que supuestamente fue mejor. mama_tetatimeTampoco estoy a favor del pensamiento dogmático, me parece mejor que cada uno tome lo que se adapte y le sirva a sus hijos y a su propia familia.

Ahora quiero saber ¿qué opinan ustedes de todos estos hábitos que pretenden correr de la vida de nuestras familias e hijos a la ciencia, la tecnología y la medicina? Me pasaron esta nota publicada en la Revista 23, titulada “Crianza extrema”, que habla de la cantidad de padres que deciden por ejemplo, no vacunar a sus hijos, no darles alimentos que no sean naturales, tener partos respetados, lactancias hiperprolongadas, no poner límites sino razonar junto a los niños, colechar, etc. La teoría de la crianza con apego, que propone lo expuesto más arriba, parece olvidar que las mujeres además de ser madres trabajan, estudian y tienen una vida social por fuera del hogar.

Una defensora de esta corriente, Noemí, dice en la nota: “Con mi esposo pensamos que hasta aquí vivimos para nosotros mismos. Ahora toca que lo hagamos para el nene. Yo dejé de trabajar y me dedico a él. No comemos nada que no esté elaborado en casa, aquí no entran las gaseosas ni los dulces procesados ni cuando mi hijo cumple años, así que en esas fechas especiales cocino todo. Hasta el jugo lo exprimimos nosotros”.

Paréntesis: Esta declaración me hizo acordar un poco a la crítica que hizo el Papa Francisco sobre las parejas que tienen un sólo hijo por comodidad. (Parece que ahora “comprarse una casa” es un deseo ególatra, en fin).

Sigamos. La nota cita testimonios de especialistas que rescatan la tradición naturalista y la resistencia a lo artificial, y otros que postulan que todo muy lindo pero la falta de límites pone en riesgo a la sociedad en general. No me saldría etiquetar la forma de criar porque siento que hago lo que puedo y lo que me va saliendo y, así como mis hijos crecen y cambian, también lo hago yo. Sí tengo en claro que se puede ser amoroso y comunicativo con los hijos y que eso no implica que esté mal ponerles límites. Estoy a favor del parto respetado pero no tan a favor de la lactancia super extendida. No colecho con mis hijos porque duermen de diez solos pero es algo con lo que estoy de acuerdo hasta una cierta edad. Que todo en la vida sean los hijos no me gusta. Deseo y necesito estar sola con mi novio y también quiero que mis hijos sean independientes. No soy tan antisistema como para no vacunarlos o prohibirles tomar Coca-Cola. Trato de que aprendan a vivir en esta jungla, no a aislarlos para que se sientan desorientados, ajenos y a disgusto, sino darles herramientas de adaptación (o algo así). Quizás porque me daría miedo que me pregunten ¿si todo te parece tan una mierda para que me tuviste? o ¿porqué vivimos en Buenos Aires y no en el medio del monte criando chanchos? y no saber que contestarles. El tiempo que pasa desde que te los apoyan en el pecho por primera vez hasta que empiezan con preguntas Sloterdijkianas es muy pero muy corto. Ahora quiero saber ¿qué opinan ustedes?

Hace poco vi la película “Away we go” donde una pareja que va a tener a su primer hijo viaja durante el embarazo por todo el país visitando a distintos familiares y amigos para decidir donde y cerca de quién mudarse definitivamente. La peli muestra básicamente que hay tantos tipos de familias como personas en el mundo. Les dejo el trailler! (El personaje de Maggie Gyllenhaal se roba la película)

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47 pensamientos en “Crianza extrema o “hago lo que puedo”

  1. Perdon hace rato que no me “conecto” (laburo y mas laburo). Los pañales lavables son lo mas… hay miles de modelos “modernos”. Nada que ver con las viejas bombachas de goma, son casi tan practicos que los pañales descartables, y mucho mas ecologicos. Los podes lavar con el resto de la ropa, yo les paso un prelavado antes, y despues agrego el resto de la ropa. Usas un papel que te evita tener que desmugrarlos, y que cuando solo hay pipi, lo podes lavar y volver a usar al menos tres veces mas…
    No quiero hacer publicidad de ninguna marca, yo me consegui patrones y me los fabrique…

  2. Nosotros no habiamos decidido colecho si o colecho no… ni siquiera creo que habiamos hablado del tema… parto que termina en cesarea de urgencia… yo sola en la maternidad porque, familia reconstituida mediante, no quisimos dejar solas a las nenas, asi que el padre se fue con ellas a la casa… me encotre sola con mi bebe, conectada a mil tubos y cables, y dormi con mi el, por facilidad. Cuando volvimos a casa, seguimos haciendolo. El padre encantado, el no habia experimentado el colecho con sus dos hijas. Cuando vimos que dormiamos mal los tres, le compramos una cuna de colecho, asi que ahora duerme solo, pero al lado nuestro… Dar teta, no sabia si iba “a funcionar” mi mama solo nos dio teta uno o dos meses. Vamos por los ocho… Comida organica, en lo posible, pero no exclusivamente… depende de lo que encontremos (fuera de las verduras del abuelo, que son organicas). Pañales lavables, si, pero no todo el tiempo, y dependiendo de las circunstancias… Yo diria que adhiero a un hibrido entre crianza con apego y hago lo que puedo…
    El tema de los limites, ya veremos cuando sea necesario, por el momento es facil, el nos va guiando.
    Lo unico que habia fuertemente planificado es criarlo con amor… y va saliendo lo que va saliendo, y lo que vamos decidiendo…

  3. Es verdad que es muy dificil ajustarse a un paradigma como “lista de cosas”. Por lo menos las que opinaron acá creo que suscriben mas al “hago lo que puedo, lo que me sale”. Estoy de acuerdo en que el fanatismo por el apego viene a contrarrestar tantos años de educación estricta y de “padres jefes”. Gracias por comentar Flor!

  4. El apego no me parece ni elitista, ni caro, ni dificil. Yo trabajo todo el día y el momento de encuentro con mi hija, para mi, es lo máximo. Los límites existen, no los pongo yo. Y todo se lo explico porque la respeto y la imágen de la “autoridad” me parece una mierda. No soy su jefa, soy su mamá. La puedo guiar porque tengo experiencia que ella no, pero no me va ir por la vida dandole órdenes. Colechamos porque nos encanta, porque así lxs tres dormimos mejor, y porque recuperamos las horas que pasamos separadxs durante el día. El apego me parece que es una noción general, no una lista de puntos que si o si tenés que cumplir para ser buena mamá o buen papá. Sirve para recordarnos que no está bien no atender las necesidades de nuestros hijos, son seres humanxs con tantos derechos como nosotros, merecen el mejor trato posible, no son bestias manipuladoras, ni demonios incontrolables. Que se yo, me da la sensación de que esta especie de boom de la crianza con apego es en respuesta a esos manuales de crianza al estilo servicio militar (el bebé se tiene que dormir solo, con la luz apagada, a exactamente las 8 pm, tomar teta o mamadera cada exactamente 3 hs horas, etc, etc).
    Con respecto a las vacunas, yo si se las doy, pero respeto a quienes deciden no hacerlo informadamente. La verdad es que la información sobre este tema es muy contradictoria, hay tantos estudios que las favorecen como los que en teoría demuestran lo malas que son. En todo caso es igualmente cuestionable quien vacuna a sus hijos y quien no sin evaluar riesgos – beneficios.

  5. Tal cual, eso es importante, no? Parar y pensar qué estamos haciendo y cómo… aunque después las cosas salgan como se puede!

    Una de las tantas dificultades está en darse cuenta a tiempo cuándo una se está yendo a un extremo, tornando un buen principio en algo contraproducente, o muy incómodo, u obsesivo… malo, bah. Me acuerdo con mi primer hija, que trataba *en la medida de lo posible* de darle todo natural, hecho por mí, porque es mejor evitar comida industrializada que blablabla. Me di cuenta que esa “medida de lo posible” se me había ido al carajo el día que me encontré con la niña en un vuelo de 14 hs pisándole la banana con el tenedor y rallándole la manzana, entre la hacinación de las butacas del avión y el soberano quilombo que es viajar con bebes en vuelos tan largos. Lloré por no haber comprado un gerber

  6. Es más fácil ser hijo, pero aca estamos, criando un chango. Hago lo que puedo, lo que me sale, lo que me parece. El otro día me preguntaron si me consideraba buena mamá, y dije que sí. Que a @hijo se lo ve feliz, sano, sin “traumas”, inteligente. Igual él tiene la última palabra. Que dios, la patria y mi chango me juzguen.

  7. Supongo que cada familia hace lo que puede. A veces como hijos juzgamos a nuestros padres, pero cuando reflexionamos en profundidad podemos entender que también son humanos y se equivocan y probablemente nosotros seremos juzgados por nuestros hijos. No los tengo aún y no sé si los tendré -simplemente, este no es el momento- y me pregunto como los criaría, si los dejaría ver Discovery Kids, si los dejaría tomar una gaseosa de vez en cuando, qué se yo! es difícil y me imagino que lo debe ser mucho más sobre la marcha, en el momento de decir si o no cuando ellos esperan una respuesta. Ya te lo dije por Twitter, me encanta tu blog! Un beso. @piquinauta

  8. Siempre hay alguien listo para decir que es lo peor o lo mejor para hacer con nuestrxs hijoxs. El meollo me parece que está en que el interés por la maternidad es público (toda la sociedad tiene algo para acotar sobre cómo tenés que producir a ese futuro ser cultural) pero la responsabilidad es individual: Léase, vas a recibir órdenes a diestra y siniestra, pero la responsabilidad de todo siempre es de la madre (o de los padres como mucho). A la vez la medicina tiene un rol cada vez más preponderante como regulador de estilos de vida, pero se muestra como “neutral”; cuando no es más que un producto social (como cualquier conocimiento, incluso el científico) cargado de significados y “deber ser”.

  9. Tengo una amiga que tiene 4 hijos, se llevan menos de años entre todos, menos las últimas que le salieron gemelas. Están criados de una manera hiper tradicional y rígida. No miran tele, no comen golosinas, ni en los cumpleaños, si va a una pileta en verano lleva frutas. Es super estricta con todos los aspectos que involucran a sus hijos. Los durmió desde los 3 meses con el método Estivil y les dió resultado con los 4. Hay una cena y se aparece con los 4 chicos impecables y un postre. Los chicos son un encanto de amorosos. Pero yo no puedo, yo no soy así, no puedo criar a mis hijos de esa forma. En 15 años veré si este “hago lo que puedo” da resultados. Mis hijos son autónomos, independientes y me gusta creerlos felices. El mayor a pesar de decir que a él lo trajo al mundo el hombre araña eligió quedarse con nosotros. Tan mal no lo estaremos haciendo, no?

  10. estas “nuevas formas” de crianza han sido paridas por el mundo 2.0 y serán criadas por el 3.0…el vivir estos tiempos de hiperconexión y mediatización extrema hace que circulen como novedosas conductas, hábitos, formas, que existen desde siempre…
    todo el tiempo se habla de volver…en las redes, en los blogs, en las revistas especializadas podemos leer la búsqueda desesperada de un estado de naturaleza que se ha perdido a la vuelta de la esquina…cuando lo cierto es que no puede volver lo que no se fue…
    las madres tenemos esa tierna soberbia de #nomevasadeciramicómocriaramishijos que hoy se relaja un poco más pero se esconde agazapada detrás del comment…
    Como hija recibí mucho apego de mamá y bastante poco de papá…por eso como madre trato que mis hijos reciban todos los días el contacto físico mío y de su papá con intensidad parecida…
    Mi mamá, hija única, decidió tener una familia numerosa y en actos tal vez no muy racionales, terminamos siendo seis…a cada uno nos crió respetando la particularidad de cada uno pero enseñando generalidades a todos por igual…
    No recuerdo que haya dejado de laburar por mucho tiempo. Y no sólo porque se separó de mi papá-que siempre estuvo económicamente pero no así afectivamente y nunca pudo entender ese reclamo-sino porque el trabajo la definía también como persona.
    Para facilitarse un poco los días, recuerdo que nos bañaba juntos en la bañera, de a tres, de a dos…como viniera la onda…y eso además de amor era optimizar tiempo…
    Hoy me encuentro a menudo haciendo lo mismo con mi hijo mayor. Nos bañamos juntos, o él con su papá, no sólo porque nos gusta sino porque con la niña de un mes se vuelven más complicadas las tareas que antes no tenían horas…pero para el snobismo de moda podemos decir que hemos vuelto a lo natural…
    Yo también soy una mujer que no puede estar sin hacer cosas mucho tiempo asi que volveré a trabajar cuando termine la licencia, aunque de un tiempo a esta parte lo hago más relajada y con otras prioridades…y también vuelvo porque con un solo sueldo no podemos vivir y en algún momento quiero dejar de alquilar y porque hay que pagar el jardín y porque necesito sentirme útil más allá del ser madre…
    Las vacunas no se negocian. Más allá de mi desconfianza con una industria que lucra con la salud, es imposible que me niegue a la prevención…pero el hecho de que los vacune no impide que tomen una infusión de sauco que me traje del sur, o que les prepare jarabe de cebolla y miel para la tos o que los alivie con baños de vapor…
    Estoy a favor del respeto…en cualquier cosa que se haga, además de en el parto…justamente hablaba de eso mientras estaba internada para hacerme la inducción del segundo parto, que finalmente no hice porque Indira empezó a avisar que iba a nacer sola, aunque después parece que se arrepintió porque al final me hicieron cesárea…hablabámos de eso, de que al menos en este país el médico y las normas del sanatorio siguen estando por sobre lo que la madre quiere, aunque a veces está bueno que así sea…
    Cada experiencia es única e irrepetible, no sólo de cada mujer sino con cada hijo en particular, por lo tanto recitar manuales de autoayuda sobre cómo criar a tus hijos me resulta un tanto extraño…si desde el momento antes de nacer cada uno de ellos puede disponer el cómo y el cuándo, ya nos dicen que cada cual tendrá sus exigencias…
    Y sin embargo, como toda joven 2.0, leo este y muchos otros sitios más donde se escribe sobre crianza!!! Qué paradoja no!! Así, como la crianza misma….haz lo que yo digo…
    Está muy bueno el blog…me alegra haberlo descubierto…

  11. una piensa miles de cosas antes, pero después la maternidad te parte como un rayo y vas haciendo lo que te sale sobre la marcha, para mi los extremos y fanatismos son una mierda, siempre. Rescato cosas de la crianza con apego, por ejemplo mi hija tiene un año y todavía duerme con nosotros, al principio porque me encantaba, ahora porque es la única manera de que duerma de corrido toda la noche (y la verdad q ni siquiera volvimos a intentar que duerma en su cuna), tmb sigue tomando la teta, más x una cuestión práctica y de comodidad que por amor a la lactancia materna, en un principio era lo más importante y hermoso para mi darle la teta, y a los 10 meses ya empecé a cansarme… pero bueno en fin, acá estamos con una lactancia extendida. Y con respecto a quedarse en su casa y relegar vida profesional/laboral/carrera, que plantean ciertas teorías, me parece algo que no sólo es extremista sino que es para las minorías xq no todas pueden (me incluyo obvio) dejar laburo y renunciar a un sueldo, lamentablemente para darle una vida digna al nuevo ser, lo material es importante con lo cual: MADRE A TRABAJAR. En mi caso particular además me gusta salir un poco de casa y tmb tendría que terminar mis estudios. Sin embargo y a su vez SUFRO cada vez que tengo que dejar a mi hija ya sea en el jardín (a los 3 meses) unas poquitas hs (imaginense mi sentimiento de culpa después de haber leído el librito de Laurita Gutman, por la mitad eh) o con su abuela cuando necesito, es un gataflorismo perpetuo. Y cuando digo sufro no es por mandato, es porque amo estar con hija (es una obviedad decirlo) y cuando nos separamos aunque sea un rato, la extraño horrores y bue… así va la vida, la maternidad es complejamente hermosa y es así, se hace lo que se puede, siempre pensando que lo que se hace es lo mejor (?)

  12. Nunca me plantee un método de crianza sino que fue lo que iba saliendo y nos parecía lo mejor para los tres.

    Y es muy contradictorio: hay días en que me importa muy poco dejarla frente a los dibujos animados para que yo pueda tener un rato de paz y otros días en que ni en pedo prendo la tv porque veo como la boludiza! (hija tiene 11 meses).
    Con respecto al colecho por ejemplo no era partidaria: la primer semana de vida mi hija la paso en neonatología y yo iba cada tres horas porque no me podía quedar; cuando volvimos a casa dije: ni loca la dejo en su cuna. Dicho y hecho: colechamos hasta hace muy poco tiempo, pasó a la cuna sin mucho drama y ya está, fue una etapa.
    La lactancia la miraba siempre de reojo, me costó un h,,, los primeros 3 meses y también dije “¿tanto sufrimiento sólo para 3 meses más?”. Recién ahora me planteo empezar a dejarla. Llevarla en mochila me parece una de las mejores cosas porque me revienta y me niego a llevarla en cochecito (tengo uno que no conoce las calles de la ciudad).

    Pero también estoy segura que no quiero, no podría estar todo el día pegada a mi hija, volver a laburar después de la licencia fue lo mejor que me pasó!! Volver a mis espacios individuales y no que me coma la “madre”…

    En definitiva, creo que cada familia genera su propia bajada de línea y los argumentos son muy distintos… Hace poco le decía a mi hermano, que todas las certezas que tenía antes de ser madre, se me fueron al carajo.

    Me encanta esa película, la banda sonora no tiene desperdicio. Besos

  13. Uff… qué temita! No me van los fundamentalismos de ningún tipo en general y tampoco en la crianza así que soy de las que hacen lo que pueden y lo que veo que va sirviendo. Trato de ser coherente y consecuente conmigo misma, pero también estoy comprobando con mi segundo hijo que lo que funcionaba con el primero, a veces no funciona con éste así que hay que reacomodarse. Y como principios adopté dos mantras de un pediatra que respeto muchísimo y me parece lo más: “Lo ideal es lo que se puede” y “Los de afuera son de palo”. Yo también me uno al grupo de fb.

  14. Mirá, Agus. Ni mucho ni tan poco, es mi opinión. Necesito, elijo y deseo trabajar, desarrollar mi profesión de economista y hacer crecer mi empresa tanto como compartir el crecimiento de mi(s) hijo(s) y dedicarme devotamente a ellos. Estoy tan a favor de la lactancia materna prolongada como de las vacunas. Tan a favor de que mi(s) niño(s) se sientan seguros y protegidos como de disfrutar la cama con mi marido y hasta cuando se pueda tener sexo.
    Tengo tanta fe en la religión católica como en el progreso de la ciencia.
    En resumen, lo que quiero decir es que la vida no es blanca ni negra. Las doctrinas no dejan de ser eso, y al fin del día, con buena voluntad, no hay buenos ni malos madres/padres. Cada uno hace lo que puede y quiere.
    Como en todo, hay hijos de puta y pelotudos, pero quién dijo que la mater/paternidad nos exime de ser lo que somos en el resto de los órdenes de la vida.
    Las pocas que conozco que hacen el check list al pie de la letra de lo que dice el folletín de tal o cual gurú, en general son chicas que llegan a la maternidad con todas sus inseguridades y esta manga de chantas les venden sus libros desde la contratapa gracias a mensajes subliminales que logran convencerlas de que son unas inútiles que no sirven para nada y que van a arruinar al niño irreversiblemente.
    A mí misma me pasó algo que contaré en otro momento, pero logré superar el trauma (y la culpa) cuando me dije a mí misma que no hay mejor mamá en el mundo para mi hijo que yo.
    Besote!

  15. Hola a todas! Yo hago lo que puedo, y a veces lo que puedo no siempre es lo que me gusta! Diego llegó hace 3 meses y medio, buscado y esperando por una familia de progres e hijos únicos (lo primero de vocación, lo segundo por distintas circunstancias económicas y viudeces tempranas segun el caso) y aun así no siempre somos los perfectirijillos que supuse que ibamos a ser siendo padres de más grandes y habiéndolo buscado.

    Mientras no fui madre critiqué muchísimo muchas ideas, porque soy criticona y conchuda, pero la verdad ahora trato de enmendar mis errores y hacer silencio porque… ser madre es muy dificil!! Y cada uno hace lo que puede! Los dogmas son como todos los dogmas, sirven para que un grupo muuuy chiquito se sienta superior al resto del mundo y algun que otro avivado le saque plata a los incautos. El resto de los mortales vamos surfeando las olas de la vida, ya sea que nos guste o no, que nos guste más la estructura o el freestyling, todos tenemos que manejar nuestras vidas raqueteando lo que nos toca, lo que nos sale, etc. El que cree que puede planear todo, es un iluso o un niño. El que dice que vive a rajatabla un dogma, seguro se levanta a las 3 am a comer una hamburguesa a escondidas!! jaja! En general los extremistas son muy hipócritas y arengan a la gente a hacer lo que dicen pero no lo que hacen.

    En lo personal, no vacunar a los chicos me parece medieval (disculpen, soy enfatica pero no quiero ofender a nadie) y ademas no creo que se trate de algo a elegir: no vacunar a tus hijos también supone un riesgo para la población en general.

    Las otras cosas que se hablaron sí son electivas: yo no di la teta porque no pude, un no pude que es medio primo hermano de “no quise” y pariente de “tuvimos un mal arranque y a ninguno de los dos nos gustó” y tuve que padecer a varias MADRES DE AMERICA mas o menos diciendome que Diego iba a ser asesino serial y torturador de tortugas porque no tomó mi leche. No colecho porque el pediatra me dijo que es riesgoso y no me gusta como idea a transmitir, me parece que cada uno debe tener su espacio y su lugar; me tomé una licencia larga porque quiero quedarme con él pero pienso volver a laburar porque no podemos no contar con mi sueldo y porque el mensaje “mamita se quedó a cuidarte” me parece fachoso y choto, además de mentiroso. La lactancia hasta muy crecido me da jipi apegón y nunca me interesó. (Perdon, por favor no se ofendan, simplemente comento que no me sirve a mi)

    Siempre quise dos hijos pero ahora no sé si tenemos plata para dos y no sé si quiero volver a jugar mi cuerpo a la ruleta (por esto último las Madres de América casi me queman en la hoguera)

    En fin, no tengo dogmas sino mantras, y el principal mío es “en vez de pensar tanto en dejar un mejor mundo a nuestros hijos prefiero pensar en dejarle mejores hijos a este mundo”. Quiero que Diego sea feliz, libre, independiente, fuerte y respetuoso (en ese orden). Espero poder maternar con gente a mi alrededor que sienta parecido. Estas redes que hemos tendido en la internet me ayudan mucho, así que gracias. Ojalá Angulita siga posteando de acá a 20 años a ver si la vida y nuestro esfuerzo me cumplen el deseo. Abrazos a todas y perdón Angulita si zarpé espacio!

  16. No soy madre aún, y todo lo que dicen me gusta. Pero especialmente me gustó (sobre todo porque siento que me puede servir, para aprender), lo que dijo Clarita, de no transmitirles fanatismo a los niños, lo que está bien lo que está mal, eso genera discriminación, o como dijo alguna otra por ahí, la sensación, de “para qué vivo en esta ciudad si es una mierda, para qué me mandás a la escuela si es una mierda, para qué tengo amiguitos si todos son unos energúmenos que toman cocacola..” En fin… Yo me imagino no dándoles cocacola en casa, pero no darles supongo que no significa llenarles la cabeza de solgans anticocacola… Sino también se convierten un poco en esos niños ñoños pedantes que andan diciéndole a todo el mundo que lo que hace está mal… no?

  17. No creo en los extremos, creo que la maternidad es una gran escala de grises, como bien decís cada una hace lo que puede, y agrego que es lo que seguro considera la mejor opción para sus hijos. Colecho, amamanto y porteo pero no le curo los mocos con una gota de mi leche. La vacuno y llevo al pediatra. Ese es mi gris. Me uno al grupo de FB!

  18. Yo llegué a la maternidad con el supuesto hiper entrenamiento que me daba el tener 7 ¡siete! hermanos menores. Mi vieja siempre hizo lo que pudo, nunca estuvo demasiado presente en los momentos claves y sí, en cambio, vivíamos con la amenza de “te voy a cagar a trompadas” cosa que nunca hizo y creo yo, nunca nos tomamos en serio. Mi viejo fue siempre un tipo distante, desentendido de otra cosa que no fuese “proveer” y extrañamente ambos fueron mutando a lo largo de los años hasta que en algún punto mis hermanas menores han podido conversar y consensuar con ellos cosas impensadas para nosotros los más grandes.
    Mis suegros, a decir de mi compañero y de mis cuñadas, eran más o menos iguales, aunque creo yo que por tener la mitad de hijos, los beneficios del cansancio paternal no se llegaron a ver, no llegaron con la más chica de sus hijas a una instancia más “democrática” en la toma de decisiones.
    Dicho lo dicho, tanto Franco como yo hemos tenido buenos padres y de sus errores aprendimos, al igual que de sus aciertos.
    Nuestros hijos tiene 3/7/10 años y son tan diferentes como si no fuesesn hermanos. Las circunstancias también fueron muy diferentes. Al primero lo tuvimos- en eso sí se parecen los tres- sin buscarlo pero con muchas ganas, viviendo en Merlo, San Luis, con una cesarea horrible pero con lactancia hasta sus 19 meses abandonada naturalmente cuando los dos dejamos de disfrutarla. Vivíamos en una casita de adobe, con horno de barro, en la que si llovía y había barro Ismael se pasaba horas jugando en esos charcos, su pediatra lo veía cada vez que indicaba un control la libretita y las vacunas siempre estuvieron al día. Era una especie de punto medio ideal entre criarlo con apego y darle lo mejor de la crianza tradicional. Hasta que no nos mudamos a Buenos Aires no se había enfermado nunca, y desde entonces solo un par de veces.
    Tadeo apareció mientras yo estaba desocupada, mi compañero apenas si tenía un par de horas como docente, y vivíamos en un hotel de mala muerte en Constitución el que a duras penas llegábamos a pagar con ayuda familiar.En el parto casi me muero, literalmente, porque los médicos no consideraron oportuno escucharme cuando les decía que tenía la presión mucho más baja que de costumbre y de paso, que sentía cada corte que me hacían en la panza; de parto respetado tuvo lo mismo que yo de princesa rusa…
    Yo ya estaba más curtida como madre, Franco seguía siendo un padre muy presente y la realidad económica y geográfica indicaba que ya no nos era tan simple ir al médico, ni definir qué comida comprar o qué hábitos tener sin considerar el presupuesto y las distancias. Entonces con Tade no huno tanta teta porque yo estaba pasada de nervios; se nos retrasaban los controles, las vacunas y comió hamburguesas y salchicas por primera vez casi al mismo tiempo que su hermano 3 años mayor. Y nos hizo sudar sangre con sus broncoespasmos, sus bajas en el nivel de oxigenación, y una larga listas de etcéteras que empeoraban cada vez que un médico intervenía.
    La llegada de Nuria, el peor embarazo por lejos, y el único parto- también por cesárea- respetado que tuve, nos encontró a los dos laburando mucho y bien, a los chicos adaptándose a una hermana mayor que recién conocían y se acababa de mudar con nostros, y con una realidad como padres en la que habíamos aprendido a escucharnos, a darnos bola.
    Nuria no tiene puestas más que las vacunas que le pusieron sin preguntarme, come lo que ella quiere siempre que no implique que yo cocine extra y es la nena más independiente y más sana que conozco aunque tomó la teta apenas unos 9 meses.Dormimos juntas noche de por medio, porque es más cómodo para mí y porque ella lo reclama así.
    Nos fuimos cansando, fuimos aprendiendo, nos fuimos adaptando. Si tuviese que teorizar, la verdad es que podría encuadrar a cada uno en una teoría diferente de crianza, pero lo cierto es que somos del grupo hacemos lo que podemos(mi cumpa se va de casa a las 5:30 y vuelve a las 0:30 con lo cual soy casi una madre soltera de lunes a viernes). La única constante es el respeto. Respetamos anuestros hijos como individuos, con necesidades pero también con personalidades propias, y tratamos de no perder eso de vista nunca. Lo demás, se define por contexto y no es ni por asomo dogmático. Y si me lo preguntan a mí, creo que quien dice que cría siguiendo tal o cual forma al pié de la letra, solo lo hace en el discurso, y si uno pudiera observar el día a día, descubriría cuanto hay de cierto y cuanto de “ideal” en sus dichos. (Y me fui al recarajo en el largo, borrame el post a la mierda en cuanto se ponga denso de leer nena!)

  19. Excelente post! Hago lo que puedo a full. Siempre me llamó la atención, con cierta admiración incluso, la gente que tiene una “filosofía de crianza” totalmente coherente y rígida. Yo estoy llena de contradicciones. Y perdón, porque trato, trato siempre de no juzgar, pero hay cosas de la crianza extrema que me parecen increíblemente delirantes, por ej. la última moda de no ponerles pañales a los bebés y estar atentos a cuándo tienen que hacer sus necesidades para llevarlos corriendo a colgarlos sobre el inodoro: “elimination communication”. Eso sí que requiere estar las 24 horas a disposición, literalmente.
    Away we go me pareció excelente! Abrazos.

  20. Mi hermana en el embarazo de su segundo hijo me preguntó ¿y yo que hago, los invito al bautismo?…Me quedé helada, le dije porqué me preguntaba eso… ¿pero Milo va a pisar una iglesia?… A lo que respondí: “tengo descreencias pero no puedo aislar a mi hijo del mundo, es el bautismo de su primito, cómo no nos vas a invitar…Milo se criará con los primos bautizados y yo le explicaré porqué el no lo está…porque hay gente que cree y otros que no”. Después él podrá elegir. Claro, mi hermana prohibe a los fumadores, no ya que fumen en un lugar cerrado cuando están los niños, sino que se escondan para que los niños no vean que tíos y abuelos fuman…
    Cada uno hace lo que puede, bien decís angulita, y yo sólo opino cuando tengo que devolver opiniones ajenas. Aunque trato de no hacerlo.

  21. Cuando estaba embarazada de mi primer hijo, una amiga (que no tiene hijos), me pregunto como tenia pensado criarlo, si iba a dormir con él, darle la teta, etc… “no sé” le conteste “voy a hacer lo que pueda logicamente”! lo que nos haga bien!.
    Al primero le di la teta hasta los 2 años casi, siempre durmio mejor solo, a mi segundo hijo al año ya le di mamadera y en general termina durmiendo en mi cama, cada hijo es diferente, y necesita diferentes cosas…cada familia es diferente. Me parece que lo mejor es relajarse un poco y ser flexible ante tantas demandas de posturas que parecen asegurar lo que esta bien o estan mal.
    Las mujeres tenemos demasiadas exigencias, me parece, y ahora se le suma “seguir con el mejor paradigma se crianza” siempre segun con los ojos de quien mire voy a ser buena o mala madre.

  22. Puede ser. También como decía una de las chicas más abajo el “apego” es una forma de criar que te sale natural. Un poco por esta forma de maternan mas intelectualizada que tenemos las madres del 2000 y un poco para contrarrestar esas formas de castigos y penitencias, y no ha lugar de “conductas desviadas” de la generación anterior, no?

  23. Aunque suene violento y no está bueno juzgar de tamaña forma la manera en la que se materna, me parece bastante acertado lo que dictamina el Dr. que entrevistan en la nota: “una toma de posición esnobista”. A ojo de una no-madre-pero-tía me parece que este tipo de crianza es exclusiva de ciertos sectores, creo que el grueso de la gente va por el lado de la crianza “típica”. Y con típica me refiero a vacunar a tus chicos,ir a la plaza, mandarlos a un jardín y a una escuela con pedagogías “tradicionales” (que no sé cómo corno se llaman), cenar pastel de papa. Ser una mamá dentro del paquete “apego” requiere una inversión de plata y tiempo que una porción chiquita de la población es capaz de afrontar. No sé, mi vieja cuando nació mi hermana mas chica (1995) a la semana tuvo que volver a laburar porque era sostén de familia y entre tías y hermanos mayores mal que mal la piloteamos. Creo que su filosofía más bien fue del tipo “hay que sobrevivir” jaja nunca tuvo ni tiempo ni ganas de ponerse a pensar en esas cuestiones. Y no la juzgo. Aunque a veces me enojo por ciertas cosas a nivel simbólico que no me pudo dar, me dejó muchas enseñanzas.

  24. Sí, el hago lo que puedo es mi dogma!. Trato de buscar un equilibrio con la alimentación, con la educación, con la vida en general. lo hago con mis hijos porque tambien lo hago con mi vida. No me gustan las posturas extremas, adhiero muchas veces a cuestiones que tienen que ver con el apego y la crianza respetuosa. Pero para nada me interesan las posturas no vacunas por ejemplo, lo cierto es que vivimos inmersos en una sociedad, y no me parece compatible ser tan extrema en el caso de la vacunacion y la alimentacion por ejemplo. Me quede un poco impresionada con el caso de un compañerito de mi nene del jardín, era el único que no tenia la vacuna contra el neumococo y se enfermo de neumonía, estuvo intenado y en coma farmacológico una semana, fue muy feo. La mayoria de los nenes estuvieron con un poco de fiebre, tos,mocos, pero ninguno llego a hacer una neumonía. Tal vez no fue porque no lo vacunaron, o sí, no lo sé lo cierto es que si se puede prevenir tal situación no me animo a arriesgarme con una postura tan extrema que no termino de entender.

  25. Además Cin, porque aunque una se haga la canchera siempre necesita la aprobación de que está haciendo las cosas bien. Y el pediatra siempre es una fuente de esa palmadita en el hombro

  26. Viste que el otro día tuitié “doy la teta porque es barato, colecho porque me cansa ir a buscarlo a la cuna cada vez que llora, no se crean que lo mío es crianza con apego”. Lo primero era en joda, lo segundo en serio. Y lo 3ro… yo también crío como puedo. Ensayo-error. Muchas cosas que tenía pensadas desde antes se me desarmaron en la práctica real de la maternidad. Otras nunca las había pensado. Me parece que está bueno reflexionar sobre lo que hacemos, pero no en exceso. Se trata de buscar el equilibrio, aunque nunca se encuentre. Muy buen post, like usual.
    PD: tenía la fantasía de tener una niñera para P. pero llegado el momento no dieron los números. Cuando le pedí al pediatra el certificado de buena salud para la inscripción se lo dije con cara de circunstancia y él me contestó “se hace lo que se puede”. Nunca una frase tan obvia me contuvo tanto.
    Abrazo!

  27. es un mundo de contradicciones no? yo colecho y doy la teta a mi hija de 18 meses, pero se dio justamente porque volvi a trabajar y la gorda empezo a dormir peor de noche y “recuperaba” tiempo de teta en esos horarios. y fue quedando aca en la cama con nosotros 🙂 la verdad me proponia un monton de cosas antes de tenerla (tipo nada de tele/ disney channel jaaa wtf!) pero vamos viendo sobre la marcha!! como vos decis, hacemos lo que podemos, improvisamos, aprendemos. me encanta la escena del cochecito de “away we go” jaja

  28. Yo también soy de la idea de no opinar sobre como la gente cria a sus hijos ya que bastante difícil debe ser (no soy madre, así que no lo sé), excepto en lo de no vacunar a tus hijos que aparte de ser un peligro inmenso e innecesario para ellos (de hecho, para mi es maltrato infantil, es como que decidas no darles de comer o no bañarlos o no llevarlos al pediatra) es un riesgo para la salud pública.

  29. “no vacunar a sus hijos, no darles alimentos que no sean naturales, tener partos respetados, lactancias hiperprolongadas, no poner límites sino razonar junto a los niños, colechar, etc. La teoría de la crianza con apego, que propone lo expuesto más arriba, parece olvidar que las mujeres además de ser madres trabajan, estudian y tienen una vida social por fuera del hogar.”
    el problema está en pensar que si se hace todo el “pack” #crianzaconapego, uno se queda sin trabajo, sin estudio o sin vida social.
    yo creo como vos, que los dogmas sólo sirven para el q precisa quedarse tranquilo “porque está haciendo todo bien”.
    pero me estoy planteando dejar de vacunar -no por ser naturalista extrema sino porque me informo y las vacunas también son peligrosas-, busco alimentarnos lo más orgánicamente posible -xq creo firmemente que somos lo q comemos y ya va a tener tiempo de comer porquerías, que no voy a negarle-, me enojo mucho por no haber tenido un parto respetado, pienso dar la teta hasta que ambos queramos -más que nada xq es orgásmica para ambos-, no pongo límites pero sí los señalo, y los razono junto a él porque valoro su comprensión, su inteligencia y la expresión de sus emociones -aunque el “no” siga siendo “no” cuando es necesario-, colecho porque es lo más delicioso que me ha pasado, y porque fue la única forma de dormir toda la noche para los tres. además de eso, trabajo -menos horas que antes, pero trabajo-, leo mucho, proyecto cosas nuevas, y mantengo una vida social adaptada a la novedad; tengo un hijo y eso no se devuelve. los años pasan rápido y cuando quiera acordar ya voy a estar en el teatro o en una reunión de amigos, chequeando el celular a cada rato porque el crío está de joda.
    me parece que plantear las cosas de forma dicotómica anula el darse cuenta de las posibilidades de que cada uno se adapte como pueda y como sienta a los avatares que plantea el haberse transformado, de una pareja, a una familia.

  30. creo que el punto es ¿que tanto bien le hace a esos niños que sus padres sean tan severos? ¿cuanto van a tomar “del afuera” esos padres cuando venga el niño de un lugar donde no había nada en común con su casa? Ni de un lado, ni del otro.. me parece que hay que pensar más en los niños y dejarles ver que hay de todo, y que lo distinto tampoco ESTA MAL. Porque sino, caemos en una discriminación desde muy chicos, porque el niño piensa que como son sus padres es el mundo (en todas las familias) y de los padres depende que sea más tolerante a los otros modos de vida. Ahora, yo, hoy sin ser madre, creo que si, que me gustaría un parto respetado, una lactancia todo lo larga que se pueda, evitar la medicalización excesiva y sin razón… pero nadie sabe qué va a pasar y creo que el día que sea madre, seguramente “haga lo que pueda”.

  31. Yo tuve un modelo de padres muy malo (a los 3 me fracturé el hombro y tardaron 4 días en darse cuenta y llevarme a un médico). No me registran pero sin embargo mi madre dice que me ama como a nada en el mundo (de contradicciones agrego yo). Creo que por eso para mi es a veces muy difícil definir que quiero ser como mamá sin pensar “exactamente opuesto a ellos” porque estoy segura que tan mal no salí, así que algo bueno tienen que haber hecho. Por eso voy haciendo lo que puedo, lo que me sale, lo que hablamos con mi marido sobre lo que queremos para Félix (le pusimos un nombre que significa feliz, creo que eso dice mucho). Yo quiero un hijo independiente y pleno, entonces creo que no existe una teoría válida, ni una verdad, y que hay mamás, papás e hijos, que son únicos, y que encuentran su ritmo, por eso creo que uno no cría a todos sus hijos iguales. Con Félix la lactancia no funcionó, y el colecho es impensado (patea tanto que lo querés matar) pero cuando está enfermo (que a veces es mucho) lo practicamos, y si él lo necesita lo llevo a upa a todos lados, y sino, lo dejo caminar y explorar. Pero poner un límite es muy necesario pero a veces muy dificil. Yo soy una mujer de listas y planes, pero la maternidad me pegó una trompada en el lobulo organizacional de mi cerebro y las cosas cambian demasiado para que yo arme mi rutina. Cuando yo estaba embarazada, laburaba freelance, entonces iba a cuidar al niño en casa hasta que tuviera edad de ir al jardín. Cuando estaba de 8 meses, me ofrecen una oportunidad que no pude rechazar profesionalmente (y porque mi freelanceo bajaba a medida que crecía mi panza) Los planes cambiaron, Félix va a ir a la guardería a los tres meses, cuando yo vuelva a laburar, a los 7 meses el niño vivía enfermo, hubo que sacarlo, encontrar a alguien que lo cuide, la vida cambia, la educación cambia, y uno se adapta, y crece con los hijos. Creo que me extendí demasiado jajajajaj

  32. ¿Qué pienso? Que no es nada fácil… Sin embargo concuerdo con vos, no me parece aislarlos de una realidad que les pertenece. No quiero que mis hijas sean bichos raros, quiero que puedan compartir con sus pares, quiero que tengan una vida normal. Imagino que cada familia hace lo que puede, que todos los errores que podamos cometer son bien intencionados, y que nacen de la necesidad de hacer las cosas lo mejor posible.
    Besos.

  33. prefiero no opinar, como dice mi hermana: cada cual que haga de su culo un pito. con la maternidad y la paternidad, lo mismo. obvio que no estoy de acuerdo con estivill ni con no vacunar a los hijos, ni con miles de otras cosas, pero son decisiones y cada quien vive su propia aventura, como con toda en la vida.

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