Estereotipos

Así como los chicos tienen que responder a estándares con respecto a sus conductas, avances de acuerdo a la edad, etc. los padres también tenemos que hacerlo. En el jardín hay una nena de sala de 4 que tiene dos padres que son metaleros (se visten con ropa con tachas, cuero, tatuajes, piercings y esos raros peinados nuevos). Cuando llegan a la salida a buscar a su nena, las madres de sala de 5 (mis co-madres ja) se ponen a cuchichear y hablar de los “padres raros”. Me hacen (a mí) comentarios criticones sobre estos dos dando por sentado que opino lo mismo que ellos. La gente (si, la gente) hace eso siempre, desde el tachero que se te pone a hablar mal del gobierno hasta la señora que se sienta al lado tuyo en el bondi y te hace críticas de crianza, dando por supuesto que vos coincidís con todas sus apreciaciones.   pappo

Nosotros, “los padres”, también tenemos que responder ante ciertos parámetros de normalidad. Ellas, las que critican, van vestidas como mormones y hay una que inexplicablemente no me habla: no me saluda, ni me mira, ni me contesta cuando le hablo. Paradójicamente su hija me adora, siempre me abraza y me tira besos. Pero esas cosas no les hacen ruido. Por más que reniegue de las madres del jardín, forman un grupo social con el que una tiene que entablar relación porque son parte del ámbito social de los hijos. Y si una lo hace en el laburo, en la propia familia, en la universidad, es lógico que también lo haga en el jardín.

Nosotros “los padres” tenemos que rendir cuentas de nuestro grado de normalidad para que el resto se sienta tranquilo. Criar hijos es una función social con una responsabilidad individual y ese termina siendo el gran problema de la crianza: el entorno. La vara con la que nos miden los que se creen veedores de la crianza, que indistintamente pueden ser los familiares, amigos, taxista, almacenero o mamás del jardín.  No conozco a los padres metaleros en profundidad pero llevan y traen a la nena todos los días, son muy amorosos, van a las reuniones y a los eventos del jardín. Sólo cometen un error: salirse del estereotipo.

Anuncios

14 pensamientos en “Estereotipos

  1. Coincido plenamente con lo q decis. Mi experiencia personal no es del todo grata con las otras mamas del jardin de mis hijos. Este anio comenzamos en un nuevo colegio y de pronto llega fin de anio y todavia hay madres q no me saludan ni me llaman por mi nombre, ocasionalmente me “ningunean” no se si son muy maleducadas a pesar de su buen nivel socioeconomico o si les caigo mal. Estoy cansada del “grupete” q viene de salita de dos! Mi hijo que es divino comenzo en salita de cinco y como familia nos resulta muy chocante y ofensivo q no nos brinden un mejor lugar en su pseudo grupo unido.

  2. hola Sam! yo pensé que no habia mujeres de mi edad q no trabajaran hasta q mi hijo empezó el jardín. ninguna de ellas podría ser mi amiga pero hago el esfuerzo de interactuar solo porque es el espacio social de mi hijo, re careta jaja

  3. hola a mi pasa que trabajo mucho y la mayoria de las madres del jardin de mi hija no, me cuesta hablar de algo y encima son mas grandes q yo , me da lastima no poder congeniar y me quedo sola esperando a mi hija y las demas mamas charlan entre ellas

  4. No son monstruos. Los monstruos somos nosotros, ellas están plenamente integradas. Nosotros somos el problema, no ellas. Para ellas, todo está bien, están cómodas, viven bien, en sus casitas ordenaditas full decó. Belleza americana.

  5. genial, carlos. el tema con las madres del colegio es que uno se siente mal por su hijo, hace el esfuerzo por socializar porque esas madres monstruos forman parte del entorno social de nuestros chicos pero a veces son tan repelentes que ni vale la pena el esfuerzo. saludos!

  6. Las madres del colegio de mi hija (Sofía, primer grado, casi 7 años) no me hablan. Ninguna, nunca. No me saludan, me ignoran, como si no existiera. Si las saludo o les pregunto algo me responden con una sonrisa falsa, como si les doliera fingirla. Con la sorpresa que puede tener un extraño que despertás en el subte para preguntarle qué opina del amor.
    El colegio de mi hija es re cheto. Y yo, aunque soy un diseñador gráfico y profesorcito que gana bastante bien con sus cargos académicos en la universidad, para la media de las mamis y los pocos papis que van, soy un altísimo negro de mierda. Corte intelectual excéntrico o paracaidista de clase. Que va a con pantalones Adidas cumbieros, camperas de feria americana y tatuajes en los brazos. Tatuajes de palabras incómodas, raras: Lealtad, ponele. Nada de peces japoneses ni esas cosas trendy. Viajo en bondi, no tengo auto en medio de una jungla de 4 x 4 y Audis Q7.
    Sapo de otro pozo. Pero mi hija va feliz al cole, tiene muchas amigas que la tratan bien. Entonces, por ahora, banco. Pero esas señoras bien, con varias horas de quirófano para las arrugas, las tetas, el culo, y millaje acumulado en diversas líneas aéreas… esas señoras, me están empezando a romper las pelotas con sus careteadas.
    Pensé en llevarles Ibuprofeno para la próxima reunión de padres. Un comprimido para cada una. Con una tarjeta que diga “por si te duele ser tan idiota”.

  7. Me parece que el pecado de estos padres fuera del estereotipo es el conservar la individualidad. Al parecer hay alguna clase de mandato que dicta que al traer un hijo al mundo uno debe postergarse a toda costa en función del nuevo ser. Y para quienes han cumplido ese mandato y conviven con la frustración de haberlo hecho el enrrostre que implican la madre que no se maquilla para retirar al pibe, la que lo hace mucho, el padre que va a las reuniones (“seguro que es un vago que no trabaja”) o la pareja que sigue portando los estandartes de su juventud, incluso si no la ha perdido y es una exelente razón para portarlos, o cualquier otro estandarte que no sea “dejé todo por mi hijo” les sacan canas amarillas… Así quedan los pobres pibes através de los cuales pretenden canalizar la propia vida que les quedó en el tintero.

  8. Todo se resume en una sola palabra: PREJUICIO. No sé como haré el día de mañana para relacionarme con gente con gente que no me interesa en lo absoluto…

  9. Yo no me banco a ninguna. En las reuniones de padres protestan por tonterías. No hago sociales mas allá de lo necesario, onda: consultar si entendimos lo mismo de una nota que mandaron. Cuando las escucho hablar certifico que no tenemos nada en común mas allá de la edad de nuestros hijos. Y me considero bastante “normal” …. aunque siento que me miran raro, jajajaja

  10. si, yo también. Es un esfuerzo que hay que hacer como en otros ámbitos donde uno se relaciona con gente que le interesa. Que va a ser…es parte de la maternidad

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s