Not Guilty

¿Por qué el sentimiento de culpa se relaciona con las madres? Escucho muy seguido la frase “me da culpa” de parte de amigas y conocidas madres ante la posibilidad de hacer alguna cosa que no sea estar con su hijo. De parte de los padres nunca lo escucho, no les da culpa ir a trabajar o cumplir con otra de sus obligaciones; tampoco les da culpa ir a jugar al fútbol con sus amigos una vez cada tanto o llegar tarde a casa por estuvieron tapados de trabajos. Y está perfecto. El sentimiento de culpa es lo que nos paraliza, lo que no nos permite avanzar. Nos llena de dudas sobre si estamos haciendo las cosas bien porque queremos ser buenas mamás. El hecho de ser buena madre no está cargado de una impronta ideológica, no importa si te parece terrible que el nene tome gaseosa o si lo dejás que tome en los cumpleaños, no tiene que ver con si lo dejás dormir en tu cama o si lo dormís en su cuna, o si tu hijo ve tele o hace talleres de música, o si va doble jornada al colegio, o lo cuida una niñera o tu suegra. No tiene que ver con ese tipo de opciones porque la buena maternidad tiene matices, como todo.  Nosotras, las que hacemos un ejercicio autoreflexivo de nuestro rol, las que tomamos nuestra función como algo importante para nuestros hijos y para la sociedad, las que cumplimos con nuestras obligaciones maternales responsablemente, dando amor y poniendo límites, las que nos informamos, las que respetamos, somos buenas madres más allá de las diversas opciones que elijamos para criar a los hijos.

Hay una especie de tentación de creer que los chicos no van a estar mejor con nadie que con una. Mentira. Los chicos están muy bien con diferentes personas, siempre y cuando les den amor y atención. Lo que a veces desespera es que el adulto que esté a cargo de nuestros hijos no haga las cosas como lo hacemos nosotras, que en definitiva nknausgardo importa. Es un problema nuestro. Lo pienso porque hablo mucho con mamás y porque yo misma he tenido que hacer el ejercicio de ponerle un límite a mi necesidad de control, y lo bien que me hizo. Lo que me lleva a desmitificar este tabú de la crianza es ver lo bien que les hace a mis hijos compartir momentos con sus abuelos, quedarse a dormir en lo de mi hermana, hacer travesuras a escondidas mías con la niñera, comer cosas que en casa no les cocino, pasar la tarde en la casa de un amiguito y conocer la dinámica de otras familias. Son experiencias que suman, que abren los ojos, que muestran diversidad aunque no sean perfectas o ideales. Aunque no sean nuestras propuestas, mejor dicho. A mí ya no me da culpa dejar a mis hijos para hacer nada; incluso cuando el mayor me dice que no quiere que trabaje para que me quede todo el día con él, le explico que lo hago por necesidad pero que me encanta y lo disfruto, y eso es importante para mí. Y lo acepta naturalmente.  Incluso una vez  por semana me tomo una hora extra a mi horario de trabajo para ir a un café a leer, una de las cosas que más disfruto, y llego a mi casa contenta.

Leyendo “La muerte del padre” de Knausgard, me topé con esta frase que describe lo que él siente sobre su paternidad: “Siempre he sentido una gran necesidad de estar solo, necesito amplias superficies de soledad, y cuando no logro tenerlas, como ha sido el caso de los últimos cinco años, la frustración llega a veces a ser desesperada o agresiva (…) La sensación de que el tiempo se me escapa de los dedos mientras hago qué? Friego suelos, lavo ropa, preparo comidas (…) Es una lucha, y aunque no sea heroica, la libro contra una fuerza superior, porque por mucho que trabaje en casa, las habitaciones está llenas de desorden y suciedad, y los niños, que están siendo cuidados cada minuto de su tiempo, son más rebeldes que ningún otro niño que haya visto”.

Está claro que no todos podemos contar con ese espacio de soledad cuando tenemos hijos, pero no me refiero a una cuestión de poder, sino de querer. Convengamos que una hora por semana, como elijo yo, es algo muy modesto, pero tengo amigas que ni locas lo harían porque sienten la presión de la culpa, que relaciona las actividades y el espacio personal con el abandono. Hey, no! La mater/paternidad es compatible con la felicidad. Decir “no puedo hacer nada porque tengo hijos” tiene un trasfondo de decisión personal. Quizá es más difícil que si uno no los tuviera, obvio. Pero son elecciones. Sino solo vamos a sentir frustración y enojo, cansancio y desborde, y si nos relajamos un poco, los chicos van a estar bien igual. Prueben y me cuentan.

De paso, una canción que libera de culpas

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11 pensamientos en “Not Guilty

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  3. A mí me costó, pero como vos, trato de tomarme algunos ratos para mí en la semana. Para empezar, una vez por semana hago un curso de un hobby que me encanta. Como me dijo una psicóloga: es preferible que tus hijos te tengan un poquito menos de tiempo, pero que estés contenta cuando estás con ellos y, además, también es trasmitirles pasión por algo. Es difícil dejarla, pero la mochila de culpa no aporta nada.

  4. no lo puedo evitar..en este momento estoy invadida de culpa porque estoy en la compu jaja mis hijos estan por matarse afuera mientras juegan ..nose porque siento q debería estar ahí mirándolos..q va a ser..voy a preguntarle a mi marido si le da culpa dejarnos todos los viernes cuando se va a jugar al fútbol jaja muy bueno el blog..lo descubri leyendo un artículo en la revista CONVIVIMOS de Tarjeta Naranja de la cual soy suscriptora..me gusta mucho!!

  5. si, creo que tenés razón. es más una cuestión actitudinal que de “tomarme tiempo para mi misma”. es muy dificil encontrar el equilibrio entre la maternidad rosa y el desborde permamente. no es bueno soportar estoica sin frustración como tampoco es bueno el planteo de la sacrificada all the time. dificil, en eso estamos. sin recetas, solo con charlas entre amigas compartiendo estrategias ja

  6. lo jodido de eso es pasárselos a tus hijos. al planteártelo así, es automático el responsabilizarlos x algo q nos falta(ría).
    es lo q vengo pensando ultimamente, cada vez q grito NI CAGAR PUEDO. etc
    fuera de joda, me parece q es independiente de si tomás o no tiempo para vos. o de cuánto. tiene más q ver con estar atento o q t importe no hacerlos cargo de decisiones que son propias.
    y estar saturado, claro.

    todo en masculino y 2° persona salió. bue

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