La verdad

Hay muchos padres que creen que la mejor forma de proteger a los hijos es no involucrándolos en los problemas de los adultos. Que ellos tienen que estar tranquilos y relajados y no cargar con el estrés que supone un conflicto laboral, la enfermedad de alguien cercano, problemas financieros o cualquier otra cuestión que implique enfrentar un problema o una toma de decisiones.

Hace poco una amiga me contaba como su sobrina, ante una mala noticia queviolencia le contaron sus padres, siguió jugando tranquilamente ese día y los días siguientes, y la conclusión a la que llegamos es que la verdad, en lugar de cargar a los chicos con una responsabilidad, los libera. Cuando uno, como adulto, oculta o miente con el afán de protegerlos, no está haciendo otra cosa que cargarlos de sospechas y especulaciones. Por algo la frase de la canción “Nuestro amo juega al esclavo”, de Los Redondos, se hizo tan famosa: violencia es mentir.

Tendemos a creer que por ser pequeños e inexperimentados no comprenden ciertas cosas pero suele suceder al revés: siempre comprenden la verdad, por dura que sea. Muchas veces nos equivocamos (de eso se trata ser padres) aun intentando hacer lo mejor para ellos. Ante mis dudas sobre como afrontar el momento de explicarle a mi hijo mayor “como nacen los bebés”, mi terapeuta me aconsejó: “Los chicos no preguntan nada que no estén preparados para escuchar”. Incluso muchos terapeutas aconsejan hablar con los bebés sobre las cosas que nos preocupan, para liberarnos de la tensión. Yo confieso que nunca llegué a ese punto pero sí trato siempre de decir la verdad, sobretodo a mi hijo de 6 años, desde que él puede hablar y preguntar.

¿Cómo enfrentan el tema de la verdad con los niños? ¿Prefieren no estresarlos o les dicen la posta?

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7 pensamientos en “La verdad

  1. vengo tiempo después por algo banal que pasó recién.
    siempre la verdad como lema, aunque je, en la práctica…
    a groso modo dos temas: que no tiene papá, y que en el jardín se queda sola (i.e. me voy)
    al año y medio empezó a preguntar por un padre, y no aceptaba mis respuestas (verdaderas). al tiempo sí (el proceso no viene al caso, aunque fue con la verdad), mas luego desafiaba diciendo cosas al revés, como un juego, ahora veo que para ver si decía la verdad o le dejaba pasar sus interpretaciones. y hubo varias veces (una vez resuelto al menos por ahora) que dije má si, lo que quieras escuchar.
    empezó el jardín hace unos meses, a los 2 años. desde el principio supo (y aceptó perfecto) que se quedaba y yo me iba. con el tiempo empezó a entrar un poco angustiada. un día una de las coordinadoras le dijo que yo me quedaba ahí (un banco en recepción), y entró re bien. seguimos con esa mentira. no me sentía cómoda, pero me conformaba a mi misma pensando que ella ya sabía la verdad (de hecho siguió preguntando si yo iba a entrar y a las seños les preguntaba al final si yo había ido) y tampoco estaba bueno que se angustiara.
    anteanoche no durmió, despertándose cada 1/2 hora llorando. hoy la misma coordinadora me comentó que el otro día le preguntó si yo estaba ahí (y le mintió)
    no son idiotas. la mentira los desvela

  2. Yo soy totalmente partidaria de decir siempre la verdad, sin dudarlo. Con palabras que los chicos puedan comprender según su edad, por supuesto, pero con la convicción de que ellos tienen el derecho a saber la verdad.
    Hace un par de años el papá de una amiga muy querida se suicidó. Fue un momento espantoso y estresante para toda la familia, el hombre tenía una enfermedad terminal y había estado sufriendo durante años. En ese momento esa familia tenía una nieta de 18 meses y yo le sugerí a mi amiga que hablaran con la nena y le explicaran por qué tanto dolor. No lo hicieron, porque creían que era muy chiquita “y no iba a entender nada”. Al poco tiempo mi amiga muy apenada me cuenta que la bebé, que apenas caminaba, trepaba con mucho esfuerzo las escaleras hasta el cuarto donde estaba siempre su abuelo y lo llamaba “tata, tata” con mucha angustia. Gracias a ese gesto se dieron cuenta de lo importante que era incluirla a ella también en el duelo. Los chicos son parte de un todo.
    Me encantó tu blog! Te sigo.

  3. Te agrego una complejidad al tema: los chicos no preguntan nada que no estén preparados para escuchar pero además, como la tienen tan clara, a veces no preguntan cosas que nosotros no estamos preparados para contestar… Concretamente estoy pensando en una amiga que es madre soltera, su hijo tiene 2 años y ella empieza a plantearse cómo tratar el tema del padre biológico con su hijo. Porque, como ella me dijo, “por un lado dicen que hay que contestarle a los chicos cuando preguntan lo que preguntan, pero también es cierto que hay chicos que no preguntan nunca…” Volviendo a tu ejemplo, más relajado, yo nunca le pregunté a mis padres cómo se hacen los bebés porque sabía que ellos iban a estar sumamente incómodos explicándomelo. Y no sé si estuvo bueno tener que rebuscármelas para conseguir info de otros lados, porque ellos nunca juntaron valor para sentarse a explicarme algo que a alguna edad yo ya debía saber…

  4. Mmm, lindo tema….nosotros siempre fuimos de decir la verdad, si preguntan. O sea, no mentir ni ocultar, pero tampoco brindar información innecesaria a cuestiones que tal vez nos preocupan a los adultos pero que a ellos no los afecta, o que directamente no están con ganas de escuchar.
    Es como vos decís, ellos no pregutan nada que no estén preparados para escuchar…y es tal cual. En mi caso creo que el exceso de información los confunde más de lo que los aclara…pero ante las dudas, elegimos siempre la verdad, en un tono y lenguaje que puedan entender….y entienden, y asumen, y continúan, con más naturalidad que los adultos muchas veces.

    Besos!
    Eliana.

  5. La posta adaptada a su edad siempre! En mi caso, vivimos una situación complicada con el papá que dependiendo la época termina internado en psiquiatrico/rehabilitación/granja y el sabe a sus 4 años que su papá esta enfermo, que hace lo que puede, que tiene problemas que no puede resolver, que lo quiere igual aunque a veces no este y la verdad que la sabiduria del pibito es lo que mas me impresiona del asunto, lejos de reclamarlo le da todo su amor cuando esta y cuando no esta pregunta si esta mejor, si alguna vez va a mejorar, si quiere estar bien. Que se yo, tener hijos es complicado y la mentira es complicada asi que si sumas el combo es bastante inmanejable.

  6. A uno quizá le parece raro el planteo de decirle a un hijo “se mudó” pero supongo que esos padres intentan protegerlos de los malo y lo doloroso del mundo. Otros entendemos que por más que nos duela, eso es inevitable. Muy duro lo del jardín Vale

  7. Es un desafío permanente, desde cosas menos “graves” hasta la muerte misma. El año pasado, murió una compañerita de Vicente, en sala de 3. Tremendo de incomprensible y doloroso para un adulto, imposible de dimensionar para un nene. Sin embargo las veces que nos reunimos en la escuela con los otros padres para tratar de acordar algunas respuestas similares o ver la postura del colegio y la maestra, me sorprendí con comentarios como “yo le voy a decir que se mudó y se fue a otro colegio” y cosas así. Perdón la autorreferencialidad pero en aquel momento escribí algo sobre el tema. Comparto: http://demadresyensambles.blogspot.com.ar/search?updated-max=2014-01-11T14:13:00-08:00&max-results=7,
    http://demadresyensambles.blogspot.com.ar/2013/10/sobre-la-incertidumbre-la-muerte-y-la.html

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