Para comer pochoclos y llorar

El último fin de semana estuve sin marido y pude ver películas que, de haber estado con él, no habría visto. ¿Qué ver un fin de semana lluvioso con el 100% de la tele para mí? Era demasiada presión. Me puse a chusmear la galería de Netflix y di con “Martha y Mary” y “Madre e hija”. Son las clásicas películas “de llorar” pero el gancho principal fueron los actores. “Martha y Mary” es una película de Richard Curtis (Cuatro bodas y un funeral, Notting Hill y Love Actually) que trata sobre la unión de dos mujeres a partir de una tragedia compartida: Mary, encarnada descargapor Hillary Swank, es norteamericana y decide llevarse a su hijo a África después de que el chico sufre una serie de episodios de acoso en el colegio. En plan de educarlo ella misma, decide junto a su marido pasar seis meses sola junto al niño y, en el medio de la aventura, lo pica el mosquito que transmite malaria y muere. Martha, por su parte, es inglesa y está casada. El hijo de ambos decide ir en misión solidaria a dar clases a niños africanos y sufre el mismo trágico destino: muere de malaria.

Ambas mujeres, unidas por el dolor de la pérdida, se embarcan en una misión imposible: que el gobierno norteamericano aumente la inversión destinada a combatir una enfermedad que se cobra la vida de medio millón de chicos africanos al año. Es una película triste y no muy buena en cuanto a guión y calidad fílmica pero yo personalmente no puedo resistirme a Hillary Swank.

La segunda película que vi el sábado es “Madre e hija” y el gancho vino por la combinación actores (Naomi Watts, Annette Bening, Samuel Jackson) y curiosidad por el director: Rodrigo García, hijo del escritor Gabriel García Márquez. Cuando tenía 14 años Karen (Annette Bening) abandona a su hija recién nacida por imposición de su madre. Siendo adulta vive arrepentida de esa decisión y se pregunta qué será de la vida de su hija mientras cuida a su madre mayor que está a punto de morir. La hija de Karen (Naomi Watts) es una abogada exitosa e Mother_and_child_posterimplacable en su trabajo y con sus relaciones personales. Fría y distante de todo vínculo emocional, se enreda en un amorío con su jefe (Samuel Jackson) y su vida da un giro inesperado. Una tercera historia la protegoniza Lucy (Kerry Washington) quien no puede tener hijos propios y está decidida a adoptar, teniendo que soportar las pruebas que le pone enfrente la madre adolescente que va a entregarle el hijo una vez nacido. “No sabía que adoptar un bebé era tan parecido a que te llamen al despacho del director”, le dice Lucy a la mamá embarazada cuyo bebé va a adoptar.

Tres mujeres, una que dio a su hija en adopción, una adoptada y una que desea adoptar, cuyos caminos de cruzan dejando al descubierto la miseria de las relaciones humanas y como el desamor temprano hace mella en toda una vida. Si existiera el género cinematográfico “pochoclera triste” o “pochoclera golpe bajo” estas dos entrarían ahí. Les dejo los traillers a ver si se tientan un poco más y si tienen tiempo de ver una, elijan “Madre e hija”

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4 pensamientos en “Para comer pochoclos y llorar

  1. Meto una que ví el fin de semana (quién te preguntó, Julia? jaja): Obvious child. No es golpe bajo, toca el tema del aborto de una manera muy original, ni edulcorada ni cruda, sino bastante realista. Me gustó.

  2. Voy a ver si la encuentro. Alguien vio “Third person”? aborda la perdida de un hijo de una manera medio extraña… la vi ayer y todavia no se si me gusto o no.

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